Un local de Washington, Arizona, Estados Unidos, decidió atraer a clientes de una manera muy especial: sus camareras atienden casi desnudas. Como era de esperar, el bar tiene mucho éxito.
El Bikini Beans Espresso se convirtió en una de las grandes atracciones de la capital yanqui debido a las diminutas prendas que lucen sus camareras."Queremos empoderar a las mujeres para que se sientan bien con ellas mismas", explica en su página de Internet el comercio, que también fue blanco de innumerables críticas por cosificar y exponer a las chicas.



