El miércoles 17 de noviembre de 2004 comenzaba el Congreso Internacional de la Lengua Española en Rosario, una edición que pasó a la historia, entre otras, por la brillante exposición del extinto escritor y humorista rosarino Roberto Fontanarrosa, que desató la risa de propios y extraños con su alocución sobre "las malas palabras".
"Mi viejo puteaba mucho, a lo mejor porque venía del deporte. Me acuerdo que mis primos decían "Vamos a jugar al tío Berto". Entonces se encerraban en una pieza y se ponían a putear", sorprendió el Negro, en medio de las risas de todo el Teatro El Círculo.
En otro tramo de su hilarante disertación, se refirió a "la fuerza" de las letras y ejemplificó: "Hay otra palabra fundamental en el idioma castellano, que es la palabra "mierda", que también es irremplazable. El secreto de la contextura física está en la r, que los cubanos pronuncian mucho más débil -mieLda- que suena a chino y en eso está la base de los problemas que ha tenido la Revolución cubana, en la falta de posibilidad expresiva".
Sobre el final, propuso que se atienda "esta condición terapéutica de las malas palabras" y pidió "una amnistía para la mayoría de ellas".
