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Astronomía

La nave que tocó el Sol: todo lo que descubrió la sonda Parker y por qué está cambiando lo que sabemos de nuestra estrella

Durante décadas los científicos soñaron con acercarse al Sol para responder algunas de las preguntas más importantes de la astronomía. La sonda Parker Solar Probe de la NASA ya lo consiguió. Sus sobrevuelos extremos están revelando cómo funciona realmente nuestra estrella, por qué el viento solar acelera hasta velocidades increíbles y cómo se originan las tormentas solares que pueden afectar la Tierra

Desde que el ser humano comenzó a observar el cielo, el Sol ha sido un enorme misterio. Sabemos que proporciona la energía que hace posible la vida, pero durante siglos fue imposible estudiar directamente la región donde nacen muchos de sus fenómenos más violentos.

Todo cambió en 2018, cuando la NASA lanzó la Parker Solar Probe, una misión diseñada para acercarse más al Sol que cualquier otra nave en la historia.

Después de años de maniobras y sobrevuelos de Venus para reducir gradualmente su órbita, Parker logró algo que hasta hace pocos años parecía ciencia ficción: atravesó la corona solar, la atmósfera exterior del Sol, convirtiéndose literalmente en la primera nave espacial en "tocar" nuestra estrella.

Y los descubrimientos no dejaron de sorprender a los científicos.

Una misión considerada imposible

Acercarse al Sol no consiste únicamente en soportar temperaturas extremas.

Paradójicamente, el espacio es casi un vacío, por lo que el principal desafío no es el calor del aire sino la enorme radiación proveniente del Sol.

Durante sus máximas aproximaciones, Parker soporta una potencia equivalente a cientos de veces la radiación solar que recibe la Tierra.

Para sobrevivir, fue equipada con un escudo térmico de carbono de apenas 11 centímetros de espesor, capaz de soportar temperaturas cercanas a los 1.400 °C, mientras mantiene los instrumentos científicos a temperatura ambiente.

La nave incluso debe orientarse constantemente para que ese escudo permanezca siempre apuntando hacia el Sol. Un pequeño error de orientación sería suficiente para destruirla en pocos segundos.

El objeto fabricado por el hombre más rápido de la historia

Otra marca impresionante de la sonda Parker es su velocidad.

Gracias a la gravedad del Sol, la nave alcanzó velocidades cercanas a los 700.000 kilómetros por hora, convirtiéndose en el objeto construido por el ser humano que más rápido se ha movido.

A esa velocidad podría viajar de Buenos Aires a Mendoza en apenas unos pocos segundos.

¿Por qué estudiar el Sol desde tan cerca?

Aunque parece una estrella perfectamente tranquila cuando la observamos desde la Tierra, el Sol es extremadamente dinámico.

Produce explosiones gigantescas, libera partículas cargadas continuamente y genera campos magnéticos extremadamente complejos.

Todo esto afecta directamente a nuestro planeta.

Las tormentas solares pueden provocar:

  • interrupciones en satélites;
  • fallas en sistemas GPS;
  • problemas en comunicaciones aéreas;
  • daños en redes eléctricas;
  • riesgos para astronautas.

Comprender cómo se originan estos fenómenos permite desarrollar mejores sistemas de alerta temprana.

El gran misterio: ¿por qué la atmósfera solar es más caliente que su superficie?

Uno de los enigmas más antiguos de la física solar parecía desafiar toda lógica.

La superficie visible del Sol alcanza unos 5.500 °C.

Sin embargo, la corona solar supera el millón de grados.

Es como si uno se alejara de una fogata y, en lugar de sentir menos calor, comenzara a sentir muchísimo más.

Durante décadas nadie pudo explicar este fenómeno.

Parker descubrió que pequeños estallidos magnéticos, conocidos como nanofulguraciones, junto con procesos de reconexión magnética y ondas de plasma, parecen transferir enormes cantidades de energía hacia la corona, ayudando a resolver uno de los mayores misterios de la astrofísica.

Descubriendo el origen del viento solar

Otro de los grandes objetivos era entender cómo nace el viento solar.

Se trata de un flujo permanente de partículas cargadas que abandona el Sol a velocidades de cientos de kilómetros por segundo y llena todo el Sistema Solar.

Antes de Parker sólo podía medirse cuando ya había recorrido millones de kilómetros.

Ahora los científicos pueden observar prácticamente el momento en que comienza a acelerarse.

Esto permitió descubrir estructuras extremadamente pequeñas y complejas cerca de la superficie solar que antes eran completamente invisibles.

Las sorprendentes "curvas" del campo magnético

Uno de los primeros descubrimientos inesperados fueron los llamados switchbacks.

Se trata de bruscos cambios en la dirección del campo magnético solar, como si éste hiciera curvas en forma de zigzag.

Durante años nadie sabía si eran anomalías producidas lejos del Sol o si nacían en su superficie.

Parker confirmó que muchas de estas estructuras se originan muy cerca del Sol y podrían desempeñar un papel importante en la aceleración del viento solar.

Cruzando la atmósfera del Sol

En diciembre de 2021 la misión logró otro hito histórico.

Por primera vez una nave espacial atravesó la frontera donde termina la atmósfera solar y comenzó a medir directamente las condiciones dentro de la corona.

Fue un momento comparable, para muchos científicos, al primer aterrizaje en la Luna.

Por primera vez no se estudiaba la corona desde lejos, sino desde su interior.

Una misión que todavía no terminó

Lejos de finalizar, Parker continúa acercándose cada vez más al Sol.

Cada nueva órbita permite obtener imágenes y mediciones con un nivel de detalle nunca antes alcanzado.

Los investigadores esperan comprender mejor:

  • cómo nacen las eyecciones de masa coronal
  • qué provoca las grandes tormentas solares
  • cómo evolucionan los campos magnéticos
  • por qué algunas regiones expulsan partículas mucho más rápido que otras
  • cómo funcionan realmente las estrellas similares al Sol

Cada dato no sólo ayuda a conocer nuestra estrella, sino también a entender millones de estrellas parecidas distribuidas por toda la galaxia.

Lo que Parker nos está enseñando sobre el universo

La Parker Solar Probe no fue diseñada únicamente para estudiar el Sol.

Su verdadero objetivo es comprender un fenómeno universal: cómo funcionan las estrellas.

El Sol es el laboratorio más cercano del cosmos. Si los científicos logran explicar su comportamiento, podrán interpretar mucho mejor lo que ocurre en miles de millones de estrellas de la Vía Láctea y en sistemas planetarios donde podrían existir mundos habitables.

Cada nuevo acercamiento de Parker demuestra que, incluso después de siglos observando el Sol, nuestra estrella todavía guarda secretos capaces de sorprender a la ciencia.