Durante casi tres décadas, una extraordinaria generación de vehículos robóticos recorrió Marte soportando temperaturas extremas, tormentas de polvo, terrenos imposibles y millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Algunos sobrevivieron apenas unos meses; otros funcionaron durante años mucho más allá de lo previsto. Hoy, Curiosity y Perseverance siguen explorando el planeta rojo y acercándonos a responder una de las preguntas más trascendentes de la ciencia: ¿alguna vez hubo vida en Marte?
De Sojourner a Perseverance: los robots que conquistaron Marte y cambiaron para siempre lo que sabemos del planeta rojo
Sojourner, Spirit, Opportunity, Curiosity, Zhurong y Perseverance transformaron nuestro conocimiento de Marte. Cuáles siguen activos, qué descubrieron, cómo sobrevivieron a condiciones extremas y por qué sus hallazgos pueden revelar si alguna vez existió vida en el planeta rojo

Seis rovers han estudiado el planeta rojo, revelando evidencia de agua y ambientes potencialmente habitables.
Marte está, en promedio, a unos 225 millones de kilómetros de la Tierra. No hay mecánicos, talleres ni posibilidad de rescate. Si una rueda se rompe, un instrumento se atasca o una tormenta cubre los paneles solares, los ingenieros tienen que encontrar una solución desde otro planeta.
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Y aun así, desde 1997, distintos rovers han conseguido desplazarse sobre su superficie, perforar rocas, analizar minerales, estudiar la atmósfera, encontrar pruebas de antiguos ambientes acuáticos e incluso fabricar oxígeno utilizando el aire marciano.
Son probablemente algunos de los robots más extraordinarios jamás construidos.
Su historia muestra también cómo cambió nuestra visión de Marte.
Durante buena parte del siglo XX imaginamos un planeta fundamentalmente seco, frío y muerto. Hoy sabemos que el Marte primitivo tuvo ríos, lagos y ambientes que pudieron reunir condiciones apropiadas para la vida microbiana.
Gran parte de esa revolución científica ocurrió gracias a seis pequeños exploradores con ruedas.
Sojourner: el pequeño robot que demostró que era posible recorrer Marte
Todo comenzó el 4 de julio de 1997.
La misión Mars Pathfinder de la NASA descendió sobre una región llamada Ares Vallis transportando un vehículo de apenas unos 10,6 kilos: Sojourner.
Comparado con los gigantes actuales era diminuto, aproximadamente del tamaño de un horno microondas.
Pero su importancia fue enorme.
Era el primer rover que lograba operar exitosamente sobre Marte.
Su misión había sido diseñada para durar apenas siete días. Terminó funcionando durante 83 días, recorriendo el terreno alrededor del módulo Pathfinder y estudiando la composición química de distintas rocas marcianas.
Sojourner demostró algo fundamental: un vehículo podía moverse, navegar y hacer ciencia sobre otro planeta.
La idea del rover marciano había dejado de ser experimental.
Había nacido una nueva forma de explorar mundos.
Spirit y Opportunity: dos robots para una misión de 90 días
El verdadero salto llegó en enero de 2004.
NASA hizo aterrizar dos rovers gemelos en puntos muy diferentes de Marte: Spirit y Opportunity.
Cada uno tenía una misión prevista de apenas 90 días marcianos.
Los dos terminaron superando ampliamente cualquier expectativa.
El objetivo fundamental era encontrar evidencias de que alguna vez había existido agua líquida sobre Marte.
Y las encontraron.
Spirit: el rover que convirtió una avería en un descubrimiento
Spirit aterrizó en el cráter Gusev el 3 de enero de 2004.
Durante años atravesó llanuras, subió colinas y analizó rocas volcánicas.
Pero una de las historias más extraordinarias de la misión comenzó con un problema.
En 2006 una de sus ruedas delanteras dejó de funcionar correctamente. Desde entonces Spirit tuvo que avanzar arrastrándola.
Aquello que parecía simplemente una avería terminó convirtiéndose en un inesperado instrumento científico.
La rueda dañada removió accidentalmente el suelo y dejó expuesto un depósito extremadamente rico en sílice.
En la Tierra, concentraciones de ese tipo suelen estar asociadas con ambientes hidrotermales, como fuentes termales o zonas de vapor volcánico: lugares especialmente interesantes cuando se buscan ambientes que pudieron favorecer la vida.
Spirit continuó trabajando hasta 2010.
Una misión diseñada para tres meses había funcionado más de seis años.
Finalmente quedó atrapado en suelo blando. Los ingenieros intentaron durante meses liberarlo, pero el rover terminó convertido en una plataforma científica estacionaria.
Con la llegada del invierno marciano, su energía disminuyó.
NASA perdió contacto definitivamente con Spirit en marzo de 2010.
Opportunity: el rover que se negó a morir
Si Spirit superó ampliamente las expectativas, su hermano gemelo protagonizó una de las mayores historias de resistencia de la exploración espacial.
Opportunity aterrizó el 24 de enero de 2004.
También estaba diseñado para durar 90 días.
Funcionó durante casi 15 años.
Opportunity encontró desde prácticamente el comienzo minerales y estructuras geológicas que mostraban que determinadas regiones marcianas habían estado en contacto con agua líquida.
Durante su larguísima misión recorrió más de 45 kilómetros, convirtiéndose durante años en el vehículo que mayor distancia había recorrido sobre la superficie de otro mundo.
Exploró varios cráteres, encontró depósitos minerales generados por agua y permitió reconstruir diferentes períodos de la historia geológica marciana.
Pero finalmente Marte ganó la batalla.
En junio de 2018, una gigantesca tormenta de polvo cubrió prácticamente todo el planeta.
Opportunity dependía de paneles solares.
La atmósfera se volvió tan opaca que prácticamente dejó de llegar luz suficiente para mantener cargadas sus baterías.
El rover dejó de responder.
Durante meses NASA continuó intentando establecer contacto.
Nunca despertó.
En febrero de 2019 la misión fue oficialmente declarada terminada.
Opportunity había sobrevivido aproximadamente 60 veces más de lo previsto originalmente.
Curiosity: un laboratorio nuclear del tamaño de un automóvil
El siguiente salto tecnológico fue enorme.
Curiosity ya no era un pequeño explorador solar.
Era prácticamente un laboratorio científico móvil del tamaño de un automóvil, con unos 900 kilos de masa.
Aterrizó dentro del cráter Gale el 6 de agosto de 2012.
Y sigue funcionando.
Para colocar semejante vehículo sobre Marte, NASA desarrolló uno de los sistemas de aterrizaje más audaces de la historia espacial: la denominada Sky Crane.
Después de entrar en la atmósfera, abrir un enorme paracaídas y reducir velocidad mediante retrocohetes, una plataforma suspendida sobre Curiosity lo descendió mediante cables hasta depositarlo suavemente sobre sus seis ruedas.
Era una maniobra que nunca se había intentado antes.
Curiosity también introdujo otra diferencia fundamental.
En lugar de depender exclusivamente de paneles solares utiliza un generador termoeléctrico de radioisótopos, que transforma en electricidad el calor producido por la desintegración de plutonio-238.
Esto le permite trabajar de día, de noche y durante los inviernos marcianos sin depender directamente de la cantidad de luz solar.
El gran descubrimiento de Curiosity
Su pregunta científica inicial era relativamente sencilla de formular pero enorme en sus implicancias:
¿Tuvo Marte alguna vez condiciones ambientales capaces de sostener vida microbiana?
La respuesta obtenida fue sí.
Curiosity encontró evidencias químicas y minerales de que el cráter Gale tuvo antiguos ambientes habitables.
El rover descubrió depósitos sedimentarios que indican que allí existió un antiguo lago y detectó moléculas orgánicas preservadas en las rocas.
Más recientemente, análisis realizados sobre muestras recogidas por el vehículo permitieron identificar algunas de las moléculas orgánicas más grandes encontradas hasta ahora en Marte. Eso no significa haber encontrado vida: los compuestos orgánicos también pueden generarse mediante procesos no biológicos. Pero muestran que parte de la química necesaria para la vida pudo existir y preservarse durante miles de millones de años.
En 2026, más de trece años después de su llegada, Curiosity continúa activo y realizando investigaciones científicas.
Perseverance: ya no busca solamente agua, busca señales de vida
El 18 de febrero de 2021 comenzó una nueva etapa.
Perseverance aterrizó dentro del cráter Jezero, una región especialmente seleccionada porque hace miles de millones de años allí existió un lago alimentado por un río.
Su objetivo representa una evolución enorme respecto de las primeras misiones.
Sojourner debía demostrar que podíamos movernos sobre Marte.
Spirit y Opportunity buscaban agua.
Curiosity debía determinar si Marte había sido habitable.
Perseverance busca indicios concretos de posible vida microbiana antigua.
Además, está perforando y almacenando muestras de roca marciana en pequeños tubos especialmente sellados con la intención de que una futura misión pueda algún día traerlas a la Tierra.
Si eso ocurre, será la primera vez que muestras seleccionadas científicamente sobre la superficie de otro planeta sean transportadas hasta laboratorios terrestres.
El primer helicóptero en otro planeta
Perseverance también transportó un pequeño acompañante.
Se llamaba Ingenuity.
Era un helicóptero de apenas 1,8 kilos diseñado para intentar algo que jamás se había realizado: volar de manera controlada sobre otro planeta.
La dificultad era extraordinaria.
La atmósfera de Marte posee apenas alrededor del 1% de la densidad de la atmósfera terrestre.
Para generar sustentación, las aspas debían girar a enorme velocidad.
Ingenuity debía realizar originalmente cinco vuelos experimentales.
Terminó realizando 72 vuelos antes de finalizar su misión en 2024.
Demostró que la exploración aérea de Marte es posible y abrió la puerta a una futura generación de drones planetarios.
Perseverance también fabricó oxígeno en Marte
Entre los experimentos más futuristas transportados por el rover estaba MOXIE.
Su misión era comprobar si era posible extraer oxígeno del dióxido de carbono presente en la atmósfera marciana.
Funcionó.
Durante 16 experimentos produjo aproximadamente 122 gramos de oxígeno.
La cantidad es pequeña.
La importancia tecnológica, enorme.
Una futura base humana necesitará oxígeno para que respiren los astronautas, pero todavía más para producir el oxidante utilizado por los cohetes que deberán despegar desde Marte para regresar a la Tierra.
Transportar todo ese oxígeno desde nuestro planeta sería extremadamente costoso.
Producirlo directamente allí puede ser una de las tecnologías fundamentales para la exploración humana.
Perseverance sigue avanzando
El rover continúa activo en 2026.
Después de explorar durante años el interior del cráter Jezero, ascendió aproximadamente 500 metros hasta alcanzar su borde a fines de 2024, superando pendientes cercanas al 20%.
Desde entonces estudia terrenos mucho más antiguos situados fuera del cráter.
En junio de 2026 alcanzó otro hito: había recorrido 42,195 kilómetros, exactamente la distancia de una maratón.
Lo hizo en poco más de cinco años, mucho más rápido que Opportunity, que necesitó más de once años para recorrer una distancia similar.
Perseverance incluso está aprendiendo a ubicarse con mayor autonomía.
Desde febrero de 2026 comenzó a utilizar operacionalmente un sistema denominado Mars Global Localization, capaz de determinar su posición comparando imágenes del terreno con mapas orbitales con una precisión cercana a los 25 centímetros.
Es otro paso hacia robots capaces de desplazarse sobre otros mundos con cada vez menor intervención humana.
Zhurong: China se suma a la exploración de Marte
Estados Unidos dejó de ser la única nación que consiguió operar un rover en Marte en 2021.
Ese año China logró aterrizar Zhurong, parte de la misión Tianwen-1, en la región de Utopia Planitia.
El rover tenía una misión primaria prevista de 90 días marcianos.
Superó ampliamente ese plazo.
Utilizó seis instrumentos para estudiar la composición de las rocas, el clima, el campo magnético y, especialmente, las estructuras existentes debajo del suelo mediante radar.
Zhurong recorrió alrededor de 1,9 kilómetros antes de entrar en hibernación en mayo de 2022 para atravesar el invierno marciano y una temporada de tormentas de polvo.
Nunca volvió a establecer comunicaciones.
La explicación proporcionada por responsables de la misión apuntó a una acumulación de polvo sobre sus paneles solares mayor que la prevista.
Aunque el rover ya no opera, sus datos continúan produciendo ciencia.
Investigaciones posteriores han utilizado sus observaciones para estudiar evidencias de antiguos ambientes acuáticos e incluso posibles costas de un antiguo océano marciano.
¿Qué rovers siguen funcionando hoy en Marte?
En 2026 la situación puede resumirse así:
Rover
- Llegada a Marte
- Estado
- Gran legado
Sojourner
- 1997
- Finalizado
- Demostró que era posible recorrer Marte
Spirit
- 2004
- Finalizado
- Evidencias de antiguos ambientes hidrotermales
Opportunity
- 2004
- Finalizado
- Pruebas extensas de actividad pasada de agua y récord de longevidad
Curiosity
- 2012
- Activo
- Demostró que Marte tuvo ambientes habitables
Zhurong
- 2021
- Inactivo
- Primer rover chino en Marte y estudios del subsuelo
- Perseverance
2021
Activo
- Busca posibles biofirmas y almacena muestras para futura recuperación
- NASA mantiene oficialmente a Curiosity y Perseverance como misiones activas.
El verdadero enemigo: Marte
El gran desafío de un rover no consiste solamente en llegar.
Primero debe sobrevivir al denominado “terror de los siete minutos”: el período entre la entrada en la atmósfera y el aterrizaje durante el cual la nave debe reducir una velocidad de miles de kilómetros por hora hasta detenerse sobre la superficie.
Después comienza otro problema.
Marte es extremadamente hostil.
Las temperaturas pueden caer muy por debajo de los 100 grados bajo cero.
El polvo puede cubrir paneles solares y mecanismos.
Las rocas pueden perforar o deteriorar las ruedas.
El terreno puede atrapar un vehículo para siempre.
Y las comunicaciones tienen un retraso que, dependiendo de la posición relativa de ambos planetas, puede superar los 20 minutos en un solo sentido.
Eso significa que nadie conduce un rover marciano con un joystick mirando una pantalla en tiempo real.
Los comandos son preparados en la Tierra, enviados a Marte y ejecutados posteriormente por el robot.
Por eso la autonomía es cada vez más importante.
Los rovers modernos pueden analizar imágenes, reconocer obstáculos, elegir trayectorias y desplazarse durante períodos prolongados sin esperar instrucciones para cada metro recorrido.
De 10 kilos a una tonelada
La evolución tecnológica resulta impresionante.
Sojourner pesaba apenas unos 10 kilos.
Spirit y Opportunity, alrededor de 185 kilos cada uno.
Curiosity y Perseverance rondan una tonelada.
Pero la diferencia realmente importante está dentro.
Los primeros rovers eran fundamentalmente geólogos móviles.
Los actuales son laboratorios capaces de perforar, vaporizar rocas con láseres, realizar espectroscopía, detectar moléculas orgánicas, analizar la atmósfera, registrar sonidos, almacenar muestras y navegar de manera cada vez más autónoma.
En menos de treinta años pasamos de preguntarnos si un pequeño vehículo podía recorrer algunos metros sobre Marte a enviar laboratorios robóticos capaces de buscar posibles señales de vida.
La pregunta que todos intentan responder
Detrás de cada rueda, cada perforación y cada fotografía existe finalmente una misma pregunta.
¿Estuvo Marte alguna vez vivo?
Todavía no tenemos la respuesta.
Pero ya sabemos algo extraordinario.
Hubo un tiempo en que Marte era muy diferente.
Tuvo ríos.
Tuvo lagos.
Probablemente tuvo mares.
Existieron ambientes con agua líquida, fuentes de energía y elementos químicos necesarios para la vida.
Los rovers permitieron pasar de una pregunta casi filosófica a una investigación científica concreta.
Sojourner demostró que podíamos recorrer Marte.
Spirit y Opportunity demostraron que el agua había transformado su superficie.
Curiosity confirmó que existieron ambientes potencialmente habitables.
Y Perseverance está buscando las pistas que podrían llevarnos al siguiente gran descubrimiento.
Quizás alguna roca que hoy permanece sellada dentro de uno de sus tubos contenga finalmente la respuesta.
Y si algún día esa muestra llega hasta un laboratorio terrestre, podríamos estar frente a uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la humanidad.
Porque después de casi treinta años recorriendo Marte, nuestros robots ya demostraron que el planeta rojo tuvo agua y pudo ser habitable. La próxima frontera es descubrir si alguna vez estuvo vivo.
Sojourner, Spirit, Opportunity, Curiosity, Zhurong y Perseverance transformaron nuestro conocimiento de Marte. Cuáles siguen activos, qué descubrieron, cómo sobrevivieron a condiciones extremas y por qué sus hallazgos pu
En pocas palabras
- Robots exploran Marte: seis rovers clave han estudiado el planeta rojo, revelando evidencia de agua y ambientes potencialmente habitables.
- Evolución tecnológica: los vehículos pasaron de 10 kg a una tonelada, de simples geólogos a laboratorios móviles autónomos.
- Búsqueda de vida: Curiosity y Perseverance continúan activos, investigando la posibilidad de vida microbiana antigua y recolectando muestras.