El actor fue rodeado por un grupo de fanáticos en un restaurant y reaccionó de manera violenta.

La noche de furia de Bill Murray

Por UNO

Bill Murray gusta demasiado. El protagonista de "Cazafantasmas", "Atrapado en el tiempo" o "Lost y Translation" lleva tiempo demostrando que su talento no tiene límites. Decenas de trabajos sensacionales acreditan la carrera de uno de los actores más queridos por el público. El problema es que ese cariño a veces puede desmadrarse.

Situémonos. Hace unos días, el bueno de Bill acudía a una fiesta celebrada por Justin Timberlake en un restaurante de California. Lo que se presentaba como una agradable velada terminaría por convertirse en un desagradable episodio para el actor.

Pese a ser un acto privado, muchos fans reconocían a Bill Murray, comenzando a sacarle fotografías. El humor de el intérprete iba empeorando por minutos, hasta que, harto de ser fotografiado sin su consentimiento, Murray se acercaba a los fans. Sin dudarlo, el actor les arrancaba hasta tres teléfonos de las manos y decidía lanzarlos por la azotea.

Visto el ataque de furia del actor, los perjudicados llamaban a la policía. Los agentes se personaban en el lugar y preguntaba a Murray sobre unos hechos que no negaba en ningún momento. Dos de los teléfonos no se podían recuperar, pero las "victimas" decidían no presentar cargos contra un Bill Murray que se mostraba dispuesto a reemplazar y pagar los teléfonos destruidos, pero que en ningún momento se arrepentía de sus actos.

La verdad es que el episodio no debió resultar demasiado agradable, pero que Bill Murray haya tirado tu teléfono por una azotea parece una de esas anécdotas dignas de contar.

Fuente: Alucine