Desarrollo

Un centro logístico global emergente

Los esfuerzos de la ciudad son vitales para el desarrollo no solo de China, sino también de los países BRI

Como el único municipio bajo la gestión directa del Gobierno central en el interior de China y la puerta de entrada a las regiones occidentales, Chongqing ha encabezado la apertura del interior a través de su desarrollo en los últimos años bajo la dirección del presidente Xi Jinping, quien ha realizado dos visitas de inspección a la ciudad del suroeste del país.

El PBI de Chongqing alcanzó los 2,79 billones de yuanes (U$S412.300 millones) el año pasado, 2,4 veces el PBI de 2012 y un aumento del 8,3 % con respecto a 2020. La potencia industrial tradicional ahora está en transición hacia el estatus de ciudad inteligente a través de la innovación digital, con más de 5.000 compañías de alta tecnología que contribuyen con el 19 % de la producción industrial de la ciudad dinámica.

Gracias a un entorno socioeconómico sólido, Chongqing se ha convertido en un importante destino de inversión. El año pasado había 351 nuevas empresas con inversión extranjera en Chongqing y el uso real del capital de ultramar por parte de la ciudad es de U$S10.670 millones, según los datos oficiales.

La localidad de 32 millones de habitantes, ubicada en los tramos superiores del río Yangtsé, cuenta con ventajas geográficas clave como eje estratégico en el programa de desarrollo nacional para las regiones occidentales, así como un punto de conexión para la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) y la Franja Económica del Río Yangtsé.

Cuando Xi realizó su viaje de inspección a Chongqing en 2016, afirmó que el municipio se convertiría en un centro logístico internacional del interior. Visitó la ciudad nuevamente en 2019 y señaló que debería esforzarse por alcanzar nuevos logros y avances como parte del impulso para desarrollar las regiones occidentales.

También indicó que debería seguir siendo un ancla del desarrollo interior, un impulsor del avance de la BRI y un líder en el desarrollo verde en la Franja Económica del Río Yangtsé.

Al igual que otras regiones sin salida al mar en el oeste, los problemas logísticos frenaron a Chongqing durante cientos de años. Recientemente, el municipio ha invertido mucho en su infraestructura de transporte. Cuenta con un gran puerto fluvial, un aeropuerto internacional y una red ferroviaria que lo ha ayudado a convertirse en un centro logístico y de comercio internacional que conecta China, Europa y el Sudeste Asiático.

El puerto de Guoyuan, equipado con gestión portuaria y logística de alta tecnología, puede entregar carga mediante transporte intermodal a más de 200 países y regiones a través del Expreso Ferroviario China-Europa (Chongqing) y el Nuevo Corredor de Comercio Internacional Terrestre-Marítimo.

En mayo, un tren cargado con 60 contenedores de dispositivos mecánicos, componentes electrónicos y piezas de automóviles partió del puerto de Guoyuan. Luego de llegar a Lincang, provincia de Yunnan, la carga fue llevada por carretera a Mandalay en Myanmar, un trayecto que también marcó la apertura de un nuevo servicio ferroviario internacional entre China y ese país.

Chongqing es también la sede de la Iniciativa de Demostración sobre Conectividad Estratégica China-Singapur (Chongqing), que se firmó en 2016. Esto inició el proyecto del Nuevo Corredor de Comercio Internacional Terrestre-Marítimo destinado a acelerar la apertura y el desarrollo de las regiones occidentales. Permite que los bienes de estas áreas se envíen por carretera, ferrocarril y agua hacia y desde países como Singapur a través de la Región Autónoma Zhuang de Guangxi. También conecta Europa con el Sudeste Asiático, teniendo Chongqing como centro ferroviario clave, y llega a 319 puertos en 107 países y regiones.

Como unos 690 kilómetros del río Yangtsé atraviesan Chongqing, la ciudad se concentró en la restauración y protección del medio ambiente y evitó el desarrollo a gran escala.

Trazó una línea roja ecológica de aproximadamente 2,04 millones de hectáreas de tierra. Para restaurar la calidad del agua, las autoridades ambientales han prohibido la construcción de nuevas plantas químicas dentro de un radio de 1 km del Yangtsé y sus principales tramos, y los nuevos parques industriales deben ubicarse a una distancia mínima de 5 km.

Estas iniciativas ya están dando resultados. La calidad del agua en el tramo de Chongqing del Yangtsé ha sido calificada como “buena” según los estándares nacionales durante los últimos cinco años.

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