China

Los aldeanos reasentados viven una nueva vida

Quienes dejaron las montañas encuentran empleo y mejores oportunidades para sus hijos

Los días de feria, la barbería de Yang Anshun, de 47 años, siempre está llena. El local es tan pequeño que los clientes suelen esperar sentados en los escalones de la entrada, conversando hasta que queda libre una silla.

Las calles del pueblo de Guandong, provincia de Guizhou, rebosan de gente. Los pobladores afinan sus pipa dong, un laúd tradicional de esta etnia; los puestos están colmados de verduras y carne fresca, y largas filas de prendas típicas de las minorías étnicas cuelgan a la vista de los visitantes.

Cuando las ferias se celebran en los días que terminan en 4 o en 9 según el calendario chino, la barbería de Yang prácticamente no tiene un momento de descanso. Su negocio se encuentra en Guiyun, la mayor comunidad de reasentamiento del condado de Congjiang.

En la zona se levantan edificios de departamentos junto a plazas públicas, espacios recreativos y el mercado más grande del pueblo. Sus habitantes provienen de aldeas dispersas por todo el condado, muchas ubicadas en zonas montañosas escarpadas, con caminos sinuosos y tierras poco fértiles.

“En mi pueblo, nuestra casa de madera era oscura y húmeda. En una parte criábamos ganado y en la otra vivía toda la familia”, recordó Yang. “Cuando los funcionarios fueron a evaluar si cumplíamos los requisitos para la reubicación, les bastó una sola mirada para darse cuenta de las dificultades en las que vivíamos”.

Residentes de la comunidad de reasentamiento de Guiyun elaboran zongzi, un alimento tradicional chino para  celebrar el Festival del Bote del Dragón, en junio. PARA USO DE CHINA DAILY.

Residentes de la comunidad de reasentamiento de Guiyun elaboran zongzi, un alimento tradicional chino para celebrar el Festival del Bote del Dragón, en junio. PARA USO DE CHINA DAILY.

En 2019, su familia fue aprobada para el programa de reubicación y recibió un departamento de tres habitaciones en Guiyun. Hoy vive allí junto con su esposa y sus tres hijos, muy cerca de jardines de infantes y escuelas.

Durante el período del XIII Plan Quinquenal (2016-2020), Guizhou reubicó a 1,92 millones de personas, alrededor del 16,4% del total nacional. De ellas, el 95,3% fue reasentado en zonas urbanas, según Peng Jinbin, director del buró provincial de migración ecológica.

Congjiang se encuentra en el sur de Guizhou, en la frontera con la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi. Más del 90% de su territorio es montañoso y muchas aldeas permanecían aisladas, con difícil acceso y asentadas sobre tierras poco productivas.

“La construcción comenzó alrededor de 2018 porque muchos habitantes vivían en condiciones muy precarias. Para 2019, los 1.608 departamentos ya habían sido asignados y actualmente la tasa de ocupación es prácticamente del 100%”, explicó Wu Jinke, secretario de la célula del Partido de la comunidad.

Guiyun ocupa unas 16,73 hectáreas y alberga a 6.625 personas reubicadas. La comunidad cuenta con dos jardines de infantes y una escuela primaria, mientras que la escuela secundaria más grande del condado se encuentra a menos de un kilómetro.

Casi siete años después del inicio del programa de reubicación, el desafío ya no consiste únicamente en proporcionar viviendas, sino también en ayudar a las familias a construir medios de vida estables y adaptarse a una nueva forma de vivir.

En Congjiang Shenyao Health Care Products, la mayor fábrica del condado dedicada a productos para baños terapéuticos, los trabajadores elaboran preparados herbales basados en la medicina tradicional china. La mayoría son mujeres de entre 40 y 50 años. Una empleada de apellido Yang, cercana a los 50 años, gana 120 yuanes (u$s 17,7) por día y vive en las inmediaciones. La fábrica ha generado más de 300 puestos de trabajo.

Los ganadores de un torneo de ajedrez reciben patos y patas de cerdo como premio en una comunidad de reasentamiento de Congjiang. PARA USO DE CHINA DAILY.

Los ganadores de un torneo de ajedrez reciben patos y patas de cerdo como premio en una comunidad de reasentamiento de Congjiang. PARA USO DE CHINA DAILY.

Sin embargo, el empleo sigue siendo uno de los mayores desafíos para las comunidades reubicadas. Debido a la limitada base industrial y a la escasez de oportunidades laborales locales, muchos habitantes continúan trabajando fuera del condado.

“La mayoría sigue saliendo a trabajar a otras ciudades”, explicó Wu. “Quienes permanecen aquí suelen encontrar empleo en los parques industriales o en el mercado”.

La comunidad organiza cada trimestre cursos de capacitación en electricidad, servicios domésticos y cocina, además de recomendar oportunidades laborales a quienes completan la formación.

El mercado también se ha convertido en un espacio donde los vecinos de distintos grupos étnicos pueden conocerse e integrarse. Muchos adultos mayores no hablan mandarín y todavía no están familiarizados con la vida en una comunidad urbana.

“En las aldeas todos se conocían”, comentó Wu. “Ahora que viven juntos aquí, tienen que adaptarse a nuevas relaciones de vecindad”.

Al finalizar la jornada de feria, los vendedores anuncian sus últimos productos, los niños ríen y los scooters eléctricos circulan entre los puestos. Para muchas de las familias reubicadas, estas escenas cotidianas están reemplazando poco a poco el silencio de las profundas montañas que alguna vez llamaron hogar.

Por LIU BOQIAN.

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