Ting Baatar, un pastor de la Región Autónoma de Mongolia Interior, no tuvo reservas a la hora de sugerir cambios en las prácticas tradicionales de pastoreo que han ayudado a restaurar y proteger el ecosistema de los pastizales.

La cría de ovejas solía ser el sustento de decenas de miles de pastores en Saruultuya Gastaa, en la Liga de Xilin Gol de Mongolia Interior, pero los animales afectaron enormemente el medio ambiente. La solución que sugirió Ting, de 65 años, fue cambiar a la cría de ganado bovino, una industria que ahora tiene perspectivas brillantes.

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China es un país rico en praderas. Sus pastizales naturales, los más grandes del mundo, cubren 3,93 millones de kilómetros cuadrados, el 12 % del total mundial, de acuerdo con la Administración Nacional de Silvicultura y Praderas. Los pastizales del país ocupan más del 40 % del total de su superficie terrestre, incluso más que el área combinada de tierras agrícolas y bosques, señaló Liu Jiawen, subdirector del Centro de Vigilancia de Praderas de la administración.

Sin embargo, los pastizales sufrieron un grave sobrepastoreo que provocó la degradación y la desertificación en la década de 1980. El pastoreo excesivo, la sequía y la protección insuficiente dieron lugar a una grave degradación y desertificación en la Liga de Xilin Gol. En Saruultuya Gastaa, el 70 % de los pastizales sufrió degradación.

La degradación de las praderas es una alteración biótica en la que el pasto lucha por crecer o ya no puede existir debido a factores como el pastoreo excesivo, las madrigueras de pequeños mamíferos y el cambio climático, sostuvo Gao Wenyuan, investigador de praderas del gobierno de la región autónoma. “Al principio, solo los parches de pasto parecen morir y volverse marrones. Si la condición no se controla desde el principio, la degradación pronto se extiende a más superficie. La tierra queda pelada en algunos casos severos”. Un caso típico, agregó, fue el vecino Horqin, famoso por su hermoso paisaje de pastizales, pero ahora el área más extensa de tierra arenosa del país, que creció rápidamente de 423.104 kilómetros cuadrados en 1959 a 611.104 kilómetros cuadrados en 1987. Gracias a los recientes esfuerzos de subsanación, ahora abarca 408.000 kilómetros cuadrados.

Para evitar la desertificación de los pastizales, el Gobierno central de China prohibió el pastoreo en algunas áreas y estableció límites a su práctica en otras. Las medidas adoptadas por el Departamento de Silvicultura de Mongolia Interior a principios de la década de 1980 incluyeron limitar las áreas donde se permitía el pastoreo y fomentar la alimentación del ganado con forraje.

Ting respondió rápidamente, cercando unas 20 hectáreas de su pradera en 1986. Al año siguiente, el forraje en esta tierra reposada casi se había triplicado y muchas familias de pastores decidieron seguir su ejemplo.

Sin embargo, Ting pronto se dio cuenta de que esta no era una solución permanente. “Alimentar al ganado con forraje es muy exigente en términos de costo y mano de obra. Lo que es más importante, la carne del ganado criado en pastizales tiene la reputación de tener buen sabor y ser nutritiva debido a la forma tradicional de pastoreo. Necesitábamos encontrar nuevas formas que mantuviera la alta calidad de la carne”. Así, con la práctica, Ting notó que para reducir la presión sobre los pastizales, los aldeanos primero necesitaban reducir la cantidad de ganado y luego criar más ganado bovino, cuyo pastoreo causa menos daño que las ovejas, porque aquel no corta la hierba tan de raíz. “El beneficio de vender un novillo también fue casi cinco veces mayor que el de una oveja”, señaló.

Vendió las 400 ovejas y se cambió al ganado bovino. También desarrolló con éxito el turismo y las industrias lácteas y de procesamiento de carne para impulsar la economía local, lo que, a su vez, alentó a más personas a seguir sus pasos. De hecho, casi el 80 % de los pastores de Saruultuya Gastaa ahora crían ganado bovino. Cuando Ting se jubiló en 2015, su ingreso anual per cápita había aumentado a 18.000 yuanes (u$s 2.630), en comparación con apenas 40 yuanes 20 años antes.

En 2016, casi la mitad de la tierra de la Liga de Xilin Gol estaba cubierta por vegetación, más del doble de la cantidad de hace solo 15 años. Las acciones para proteger los pastizales se han extendido por todo el país. Desde 2011, un total de 13 provincias y regiones autónomas vienen implementando políticas para otorgar subsidios a los pastores que dejan de criar ganado en pastizales y establecen límites a las áreas de pastoreo. Entre 2013 y 2017, hubo más de 82.000 casos de uso ilegal de pastizales y pastoreo ilegal a nivel nacional. El número de guardabosques de pastizales también siguió en aumento, llegando a 200.000 a fines de 2017, de acuerdo con la Administración Nacional de Silvicultura y Praderas.

Los gobiernos han brindado capacitación gratuita en diversas habilidades para alentar a los pastores a ganar dinero aprovechando la economía verde, como el turismo ecológico o la plantación de hierbas para el comercio. Desde el XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China en 2012, la civilización ecológica ha sido catalogada como uno de los cinco objetivos principales de China en su impulso para convertirse en una sociedad moderadamente acomodada para 2020.

El medio ambiente de los pastizales de Mongolia Interior ha mejorado significativamente en los últimos años, gracias a una serie de proyectos y medidas ecológicos que incluyen el control del pastoreo y el retorno de las tierras agrícolas a los pastizales y bosques. Mongolia Interior, hogar de 880.000 kilómetros cuadrados de praderas, casi una cuarta parte del total del país, ha intensificado sus esfuerzos para mejorar la protección de los herbajes, con un aumento en la cobertura de vegetación promedio de sus pastizales del 30 % en el año 2000 al 44 % en 2018, según un informe del gobierno la región autónoma del año pasado. Se prohibió el pastoreo en 680.000 kilómetros cuadrados de pastizales y el área de tierra plantada con pasto aumentó a 20.000 kilómetros cuadrados, en comparación con los 5.233 kilómetros cuadrados de 1980, informó Mu Yuan, director de la administración regional de silvicultura y praderas.

El hermoso paisaje natural de la región autónoma y las mejoras en su entorno atraen a un número cada vez mayor de turistas, lo que hace que la población local esté más entusiasmada con la protección de sus pastizales. Según el departamento de turismo de la región, más de 195 millones de turistas visitaron Mongolia Interior el año pasado, generando ingresos por 465 mil millones de yuanes, un aumento del 12 % anual.

“Durante las últimas décadas se ha producido un milagro verde en Mongolia Interior”, comentó Mu. “En el futuro, llevaremos a cabo una vigilancia estricta de los pastizales mediante tecnología de teledetección por satélite”. El departamento forestal también promoverá el uso de tecnología para la restauración de praderas y ayudará a otras regiones, en el país y en el extranjero, a combatir la desertificación, haciendo del mundo un lugar más verde, señaló Mu. “Se alentarán formas más innovadoras de controlar las arenas para un mejor sistema ecológico”.