Con el auge de la industria eólica marina en China, también florecen oportunidades bajo las aspas giratorias y las turbinas en funcionamiento.
Las brisas marinas, una ganancia inesperada para la pesquería
Las instalaciones de proyectos mixtos promueven objetivos ecológicos y la industria de mariscos
Con la mirada puesta en los vastos recursos marinos, los fabricantes de turbinas en todo el país están redoblando esfuerzos para integrar nuevos proyectos de energía con granjas de acuicultura, donde los peces, las langostas y los cangrejos coexisten con las turbinas eólicas, las aspas y las redes de cables, lo que promueve aún más la biodiversidad marina.
Longyuan Power, una subsidiaria del Grupo de Inversión en Energía CHN, el mayor productor de energía a nivel mundial y principal desarrollador de energía eólica en términos de capacidad instalada, recientemente puso en marcha la primera plataforma flotante integrada de energía eólica y pesquería del mundo cerca de la Isla Nanri, ubicada en las proximidades de la costa de la provincia de Fujian. Este proyecto combina turbinas flotantes con equipos de acuicultura en alta mar.
El proyecto, pionero en un nuevo modelo de desarrollo económico marino que fusiona el cultivo de peces en el mar con la generación de energía sobre el agua en el ámbito de la energía eólica flotante, aprovechará al máximo los recursos marinos del entorno, expresó.
La plataforma flotante muestra una estructura semisumergible que consta de tres columnas dispuestas en un triángulo equilátero, con una turbina eólica marina de 4 megavatios colocada en la cima.
En medio de este marco triangular, se encuentra una jaula de red destinada a la acuicultura, que utiliza 10.000 metros cúbicos de agua para el cultivo de peces.
Con la capacidad de generar 96.000 kilovatios-hora de electricidad por día, suficiente para satisfacer las necesidades diarias de alrededor de 42.000 hogares, mientras potencia los ingresos de lotes de productos pesqueros, comentó Chen Yong, subdirector de la subsidiaria en Fujian de Longyuan.
Con el monitoreo remoto y las operaciones sin supervisión, los equipos inteligentes de acuicultura en alta mar permiten la observación remota e intuitiva del estado de diversas formas de vida marina, explicó.
Longyuan señaló que la electricidad generada por la turbina eólica marina también garantiza un funcionamiento seguro y estable de los equipos de acuicultura, y resuelve así los problemas comunes de “suministro de energía insuficiente” y “suministro de energía inestable” en el cultivo marino.
Los expertos de la industria han manifestado su optimismo sobre la integración de la energía eólica en alta mar y el cultivo marino, al considerar el proyecto, el último esfuerzo de China para combinar ambas actividades, como un enfoque sinérgico para el desarrollo sostenible.
Según Luo Zuoxian, jefe de inteligencia e investigación en el Instituto de Investigación de Economía y Desarrollo Sinopec en Beijing, el hecho de combinar la energía eólica con la acuicultura o el cultivo extensivo podría beneficiar a las compañías dedicadas a una u otra industria, lo cual resultaría en sistemas alimenticios más resilientes y diversificados.
“Las empresas de acuicultura pueden aprovechar las bases de las turbinas como un ambiente estable y sustentable para anclar jaulas de peces o sistemas de cuerdas y balsas para el cultivo de mariscos y algas kelp, mientras también pueden extraer la energía necesaria para el funcionamiento de la granja marina directamente de las mismas turbinas”, describió Luo.
“En el caso de las firmas energéticas, un uso más completo del sitio reduciría los costos de mantenimiento. Además, pueden ganar dinero extra por la venta de la energía generada para las firmas de acuicultura”.
Por medio de la combinación de la energía renovable y el cultivo marino, China está demostrando un enfoque holístico para abordar los desafíos ambientales, y esa combinación podría ayudar a China a hacer un mejor uso de sus recursos oceánicos, sostuvo.
En la actualidad, los recursos oceánicos dan cuenta del 7 % del PBI global, y los países deben trabajar juntos para promover el desarrollo sostenible, señaló Beate Trankmann, representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en China. Además, añadió que la economía azul también es importante a nivel mundial.
Li Ziyue, analista de BloombergNEF, indicó que la industria marina de China tiene un futuro prometedor.
Según ella, si bien se prevé que la producción offshore de gas y petróleo de China siga aumentando en los años venideros, su inversión continua en upstream y el compromiso de producción también jugarán un rol importante en la seguridad del suministro de energía de China.
Lin Boqiang, jefe del Instituto de Estudios sobre China en Política Energética de la Universidad de Xiamen, provincia de Fujian, comentó que el foco estratégico de China de aprovechar al máximo sus recursos marinos representa un paso significativo hacia el crecimiento económico sostenible y el cuidado responsable del medio ambiente.
Lin también destacó que a través de la inversión en granjas eólicas marinas y otros proyectos de energía renovable en el mar, China puede aprovechar un vasto potencial energético mientras fomenta simultáneamente la biodiversidad marina.
La creación de arrecifes artificiales y hábitats alrededor de estas instalaciones no solo beneficia a la vida marina, sino que también promueve la industria pesquera y el turismo, e impulsa así las economías locales.
El uso holístico de los recursos marinos subraya el compromiso del país con prácticas sostenibles e innovadoras que pueden fomentar la prosperidad a largo plazo, añadió Lin.




