Tecnología nuclear

Impulsar el crecimiento de la nación

La experiencia de un ingeniero nuclear que ayudó en gran medida al desarrollo

Xing Ji, diseñador en jefe de la tecnología Hualong One de la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC, siglas en inglés), ha sido testigo del cambio del país de novato a pionero en la industria de la energía nuclear en las últimas décadas.

Como ingeniero senior de la Corporación de Ingeniería de Energía Nuclear de China , una unidad de CNNC, Xing ayudó a construir la mayoría de las grandes centrales nucleares del país. Se unió al desarrollo desde cero de la tecnología Hualong One de China, un diseño de reactor nuclear de tercera generación con propiedad intelectual patentada, que ayuda a China a ascender entre los líderes mundiales en la producción de generación de energía nuclear.

“Cuando comencé mi carrera hace unos 30 años, China dependía en gran medida de las importaciones para las instalaciones nucleares, desde los principales componentes hasta accesorios como un pequeño tornillo”, señaló Xing. “Nadie hubiera imaginado que después de unos 30 años de aprendizaje e innovación, el país ahora se ubicaría entre los primeros en la industria mundial de la energía nuclear, dominando las tecnologías obtenidas a través de la investigación y el desarrollo independientes, y equipos fabricados localmente para plantas de energía nuclear”.

Nacido en Nanchong, provincia de Sichuan, Xing estaba obsesionado con la ingeniería militar y el armamento cuando era pequeño. En 1987, a los 21 años, se graduó del Instituto de Ingeniería de Construcción Naval de Harbin. Luego se unió a la industria de energía nuclear de China, en sus inicios. En ese momento, se le asignó ayudar en la construcción de la planta de energía nuclear de Daya Bay, la primera planta de energía nuclear comercial a gran escala en China. La planta comenzó a operar en 1994. “Me sorprendió ver la construcción de una planta de energía nuclear tan masiva, no solo por su escala, sino también por el hecho de que China tuvo que importar no solo tecnologías sino también materiales para la construcción, incluidos hormigón y tornillos”, indicó.

Insatisfecho con la situación de entonces, Xing, junto con su equipo, decidieron dar un paso más. Los logros obtenidos durante años de investigación y desarrollo ayudaron a China a dominar su propia tecnología y crearon una cadena integral desde la investigación científica básica hasta la fabricación de equipos.

Después de que se completó la planta de energía nuclear de Daya Bay, China comenzó a construir la segunda planta de energía nuclear comercial más grande en Shenzhen, provincia de Guangdong, la planta de Ling’ao. Implementó diseños y construcción similares a los de la planta de Daya Bay, basados en tecnología francesa de reactor de agua a presión. Pero Ling’ao tuvo su diseño civil implementado por China por primera vez. La planta de energía nuclear de fase dos de Ling’ao, donde Xing se desempeñó como diseñador en jefe, es la primera planta de energía nuclear de 1.000 megavatios diseñada por China, así como la tercera planta de energía nuclear comercial en Guangdong.

A diferencia de las dos plantas anteriores, en la fase dos de Ling’ao las empresas chinas asumieron un papel importante en su construcción, porque en ese momento China planeaba impulsar el desarrollo de la energía nuclear para satisfacer la creciente demanda de electricidad del país, especialmente para las regiones al frente de la apertura. La primera unidad de la planta, que contó con más participación local que su predecesora en Daya Bay, se conectó a la red en 2010, otro hito para la industria de energía nuclear del país.

Sin embargo, las cosas no siempre salieron según lo planeado. Tras el accidente nuclear de Fukushima en Japón en 2011, China, como muchos otros países, suspendió durante algún tiempo la aprobación de proyectos de energía nuclear. “Un botón de pausa no significa una suspensión del desarrollo de la energía nuclear en China, sino un estándar más alto para las tecnologías de energía nuclear”, sostuvo Xing.

Luego, él y su equipo comenzaron el desarrollo independiente de la marca de energía nuclear de tercera generación de China ACP1000, que finalmente condujo a la tecnología actual Hualong One que cumple con estándares de seguridad mucho más altos y puede resistir peligros potenciales, incluidos terremotos, tifones y un accidente aéreo.

Desde CNP1000 hasta CP1000, y desde ACP1000 hasta Hualong One, Xing y sus equipos han sorteado numerosos desafíos, superando obstáculos y mejorando constantemente el nivel de seguridad y la eficiencia económica del diseño del reactor desarrollado en China.

Xing ha pedido la producción en masa de reactores Hualong One y afirmó que la tecnología segura, técnicamente consolidada y económicamente competitiva es clave para reducir la contaminación del aire causada por la generación de energía a carbón y que puede ayudar al país a cumplir sus objetivos de carbono. Ahora que las tecnologías nucleares se han utilizado ampliamente en muchos sectores, señaló Xing, espera que la tecnología nuclear de China se aplique en más lugares a nivel mundial. El país está dispuesto a brindar la solución al mundo con la tecnología Hualong One, incluido el equipo principal, la capacitación del personal y la transmisión de experiencia para impulsar los lazos globales.

En febrero, la CNNC y la Nucleoeléctrica Argentina firmaron un contrato de ingeniería, suministro y construcción para el desarrollo de la central nuclear Atucha III, un hito importante para la cooperación nuclear entre ambos países. La central nuclear, que se instalará cerca de Lima, a unos 100 kilómetros al noroeste de la capital argentina, Buenos Aires, utilizará la tecnología china Hualong One y empleará una capacidad bruta nominal de 1.200 megavatios y una vida útil inicial de 60 años.

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