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El mundo de las cuevas es revelado

Descubrir el misterio de lo que hay debajo de la superficie le ha dado a un ex periodista otro campo para explorar

Lo que se encuentra debajo de nuestros pies con frecuencia puede cautivarnos tanto como lo que tenemos a la vista. Este fue sin duda el caso, ya que el amor por la aventura llevó a un periodista a seguir una carrera de exploración y estudio de cuevas.

Zhou Yuanjie ha explorado más de 40 cuevas en la provincia de Guizhou, registrando estas expediciones a través de más de 40.000 imágenes y 1.200 minutos de videos. De hecho, las fotos y videos del residente de Guizhou de 33 años han sacado a la luz la extraordinaria belleza que se esconde bajo tierra.

La pasión de Zhou por el fascinante mundo de las cuevas surgió cuando en 2012, como periodista de un diario local, cubrió a un equipo en una misión de búsqueda y rescate para encontrar a alguien que había caído accidentalmente por un pozo de roca formado naturalmente en la provincia vecina de Yunnan. “Fue la primera vez que mis ojos se abrieron al mundo oscuro bajo mis pies y sentí que todas mis experiencias de vida anteriores empequeñecían por completo”, comentó Zhou.

El pozo tenía más de 200 metros de largo y, cuando la luz de su casco se reflejó en la maravilla geológica, lo dejó sin aliento. “Me pareció que los sentidos del tiempo, dirección, familiaridad y bienestar se desvanecían”, expresó.

En una de esas casualidades del destino que pueden cambiar vidas, Zhou, que vive en Guiyang, capital de Guizhou, descubrió que vivía cerca del líder del equipo de búsqueda. Entonces comenzó a aprender de él sobre este mundo subterráneo y las habilidades necesarias para explorarlo. “Dediqué prácticamente toda mi energía después del trabajo a explorar cuevas”, señaló Zhou.

Aprendió a usar la cuerda para escalar acantilados, a hacer snorkel y a volar en parapente antes de unirse a equipos profesionales de exploración de cuevas. Pero le llevó tiempo adaptarse. Al principio tuvo que vencer el vértigo y las náuseas. “Primero hay que aprender a no ser una carga para el equipo, y también a instalar el equipo y adónde ir en el territorio desconocido de una cueva”, sostuvo Zhou. “La seguridad es de suma importancia: Cada miembro del equipo debe someterse a un entrenamiento riguroso y aprender a lidiar con el entorno extremo y los accidentes que pueden ocurrir en cualquier momento”.

Zhou también adquirió conocimientos sobre las cuevas, desde las formaciones rocosas hasta las condiciones cambiantes bajo tierra, como los niveles de temperatura y humedad. “Es necesario conocer el proceso de formación de lo que hay dentro de una cueva y sus diferentes características durante las estaciones secas y lluviosas”.

Además, los exploradores de cuevas también deben proteger la cueva en la que ingresan. No se pueden dejar alimentos ni pilas. “Se necesita mucho tiempo para que se formen los sedimentos de la cueva, así que prefiero renunciar a una foto si tomarla perjudicaría la estructura de la cueva existente”, señaló Zhou.

Guizhou tiene muchos accidentes geográficos kársticos, que toman la forma de depresiones cerradas, sumideros, así como sistemas de cuevas y ríos subterráneos. Las cuevas carecen de luz solar y la señal del celular es inexistente, pero la naturaleza ha hecho algo especial allí, con depósitos de rocas relucientes que dan a algunas cuevas la majestuosidad de los rascacielos de mármol. También se pueden encontrar fósiles de vida marina antigua o murales dejados por los habitantes de las cuevas hace miles de años.

En 2013, Zhou se embarcó en su primera expedición oficial de espeleología y se dirigió a la cueva de Niudong en el cruce de la ciudad de Qingzhen y el condado de Zhijin, Guizhou. “La cueva era como un planeta alienígena, con un extraño y complejo entorno geológico, y tuve que tantear el terreno trepando y arrastrándome”, indicó Zhou. Cuando salió, estaba cubierto de barro.

A medida que sus habilidades mejoraron, Zhou se unió a un equipo chino-francés en 2014 y visitó la cueva de Miaoting, categorizada como la más grande de su tipo, por volumen, en el mundo. Fue detectada conjuntamente por científicos chinos y europeos. Los expertos dicen que es lo suficientemente amplia como para que un avión de pasajeros Boeing 747 pueda volar en ella.

En febrero de 2019, Zhou y algunos de sus amigos espeleólogos llevaron a cabo el plan de hacer snorkel en la cueva de Miaoting y fueron los primeros en explorar su arroyo subterráneo. Se las arreglaron para recuperar imágenes valiosas de un túnel que recorre 26 metros por debajo del lecho del canal y descubrieron una nueva subespecie de chinche de las cavernas, que aún no ha sido nombrada.

“Personas como Zhou han ayudado a ofrecer ubicaciones de institutos científicos y otras pistas sobre las cuevas”, señaló Qian Zhi, vicepresidente de la Asociación de Cuevas de Guizhou, que está afiliada al instituto de investigación de recursos de montaña de la Academia de Ciencias de Guizhou. Hasta la fecha, se han localizado más de 6.000 cuevas en Guizhou y se han explorado unas 2.000, sostuvo. “Es bueno que hayamos encontrado un número cada vez mayor de jóvenes que se interesen en las expediciones al aire libre. Pueden tener un papel positivo al instar al público a preservar las cuevas”.