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América Latina gana un socio en impulso ecológico

Los países de la región latinoamericana están aprovechando la experiencia y la tecnología chinas en energía renovable

Un parque de energía solar inaugurado recientemente en Argentina, el más grande de América Latina, sirve como ejemplo de cómo los países de la región están aprovechando la experiencia y la tecnología chinas en energía renovable.

El Parque Solar Cauchari, que abarca unas 600 hectáreas en la provincia de Jujuy, fue construido con tecnología suministrada por Power Construction Corp of China (PowerChina) y Shanghai Electric Power Construction Co, con financiamiento del Banco de Exportación e Importación de China, conocido como China Eximbank. Cuenta con 1,2 millones de paneles solares que generan 300 megavatios de electricidad que forman parte de la red eléctrica del país. “Una política estatal sobre energías renovables ha dado un gran impulso a esos tipos de energía y al desarrollo de proyectos de energía eólica y solar en Argentina”, señaló Ramiro Negrete, consultor de energías renovables y desarrollador de proyectos de energías limpias, tras el lanzamiento oficial del parque el 26 de septiembre.

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Argentina tiene el objetivo de generar al menos el 20 % de su energía a partir de las renovables para mediados de esta década. Actualmente, extrae alrededor del 8 % de ellas. “Ahora tenemos casi 3,8 gigavatios de capacidad instalada de energía renovable, la mayor parte generada a partir de energía eólica y contamos con más de 702 megavatios de energía solar instalados y en funcionamiento, lo cual no es poco”, sostuvo Andrés Persello, un experto en energía renovable.

Argentina está aproximadamente a la par de gran parte del resto de la región en términos de capacidad. América Latina obtiene el 6,5 % de su energía de fuentes eólica y solar y los combustibles fósiles representan alrededor de las tres cuartas partes del suministro de energía primaria. El resto incluye una mezcla de energía hidroeléctrica y bioenergía.

Las empresas chinas están muy involucradas en la región. PowerChina construyó el parque Cauchari, mientras que Sany y Goldwind están buscando oportunidades. Risen Energy, de Shenzhen, está construyendo una planta en Cuba. Trina Solar, con sede en Changzhou, provincia de Jiangsu, construye una planta solar en Colombia. Envision Energy, de Shanghai, explora oportunidades en México.

Existe mucho margen para expandir la combinación de renovables de la región, incluida la energía hidroeléctrica en Brasil y la energía solar en lugares como Chile, que tiene algunas de las tasas más altas de radiación solar que se puede convertir en energía. Para Argentina y Colombia, existe potencial en energía eólica.

La expansión de la capacidad solar no es económica, especialmente para las economías frágiles. Argentina sufrió los desafíos de primera mano y ha podido superar las dificultades de financiación con la ayuda de China. Según Negrete, el parque Cauchari costó alrededor de u$s 541 millones y China Eximbank otorgó una línea de crédito que cubría alrededor de dos tercios del costo.

La planta de Cauchari abrió casi un año después de que otro parque solar, en Cafayate, comenzara a distribuir energía limpia. El parque Cafayate, en la provincia de Salta, cuenta con 290.000 paneles solares en 180 hectáreas y produce 100 megavatios. Ambos proyectos fueron posibles gracias a la tecnología china de paneles solares.

Se está reconociendo la experiencia de China en el sector fotovoltáico, así como sus conocimientos en la mejora de la tecnología que permite a los países cambiar a la energía limpia. “China es el mayor productor de paneles solares del mundo, con el 70 % del mercado”, indicó Negrete, y señaló que uno de los parques solares más grandes del mundo se encuentra en la Región Autónoma Hui de Ningxia, al noroeste de China.

El autor es periodista independiente de China Daily.