El shampoo sólido se ha transformado en el aliado perfecto para quienes buscan una rutina de cuidado capilar más sustentable y que no contenga tantos productos químicos. Además, al no usar productos capilares con envases plásticos, le hacemos un bien al medio ambiente y a nuestra salud capilar.
Por suerte existen muchos métodos o fórmulas para poder crear en casa tu propio shampoo casero y con ingredientes naturales como hierbas, flores, etc. A continuación el paso a paso para hacerlo.
¿Cómo hacer en casa un shampoo sólido con flores y hierbas?
Materiales
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1 barra de jabón de glicerina neutra o jabón de coco neutro (200 gramos): es la base perfecta que limpiará tu cabello sin alterar su pH.
2 cucharadas de hierbas o flores secas: podés usar manzanilla, romero, menta o lavanda, según tu tipo de pelo.
1 cucharada de aceite vegetal: el aceite de oliva, de almendras o de coco sirven para aportar nutrición.
50 ml de agua destilada o agua de filtro: para infusionar las plantas.
Antes de comenzar con la preparación, te proponemos personalizar tu shampoo en base al tipo de pelo que tienes y sus necesidades:
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Pelo graso o con caspa: el romero y la menta son ideales por sus propiedades antisépticas, que regulan el exceso de sebo y refrescan el cuero cabelludo.
Pelo seco o dañado: las flores de lavanda o de caléndula aportan una hidratación profunda y suavizan las fibras capilares.
Cuero cabelludo sensible: la manzanilla es la reina de la calma; alivia la picazón, reduce irritaciones y, de paso, le da un brillo dorado espectacular al cabello claro.
El primer paso es poner a calentar los 50 ml de agua y, justo antes de que hierva, apagá el fuego. Agregá las hierbas o flores elegidas, tapá el recipiente y dejalo reposar por 10 minutos para que se liberen todos los activos botánicos. Luego, colá el líquido.
A continuación, toma la barra de jabón neutro (glicerina o coco) y rallala finamente con un rallador de cocina común. Esto facilitará que se derrita de manera uniforme. Colocá el jabón rallado en un recipiente que resista al calor y llevalo a baño María a fuego bajo. Agregá la infusión de hierbas y la cucharada de aceite vegetal. Revolvé suavemente con una cuchara de madera o espátula hasta que todo se fusione en una mezcla líquida y homogénea.
Volcá la preparación en un molde de silicona (ya que luego te será más fácil desmoldarlo) y dejalo enfríar a temperatura ambiente por unas horas. Depués, llevalo a la heladera por una hora. Una vez que la barra esté bien sólida, ya podrás desmoldarla y usarla para lavar tu pelo.




