Casi todas las personas tenemos un perfume que nos define. Algunos con aroma a limpio, frescos y ligeros, mientras que otros prefieren aromas más dulces y atractivos o exóticos. En esta oportunidad, exploramos cuáles son las tendencias de perfumería para este 2026, según los expertos.
La perfumería de este 2026 "es más emocional, sensorial y personal que nunca. Después de años de excesos, de una perfumería más estridente, el perfume vuelve a su función más esencial, emocionar y acompañar", explicó el perfumista Toni Cabal a la revista Clara.
Por su parte, Álex Puyaltó, experto en perfumes de autor de The Scentuary, comentó a Telva que este año, las fragancias apuestan por la sensación de "abrigo emocional". Se trata de perfumes que se integran a la perfección con la piel, como una capa cálida pero sobre todo personal.
Esta vez triunfarán las fragancias que apuestan por la autenticidad y por aromas que creen conexión real. La piel no se adorna, sino que se abraza con aromas.
Tendencias en perfumes 2026
Este 2026, las fragancias dulces o con acordes gourmand (notas aromáticas que evocan alimentos deliciosos, dulces y reconfortantes, como caramelo, vainilla, chocolate, café o frutos secos) seguirán liderando dentro de la industria. Sin embargo, evolucionan hacia aromas más íntimos y sutiles.
La perfumería ofrecerá experiencias emocionales y sensoriales, que reconforten y conecten con la memoria. Por otro lado, se introduce el pistacho como uno de los ingredientes estrellas dulces.
Una tendencia que ha llegado para quedarse es la de los perfumes que se conocen como “segunda piel”, que evocan sensaciones similares a la de una piel limpia y nutrida. Además, según los expertos de Perfumerías Rouge, este año vuelve las fragancias con ingredientes frutales como piña y frambuesa.
Otra de las grandes tendencias según los expertos de Glamour, es el layering, la superposición de fragancias. Esto se puede implementar a partir de dos alternativas, utilizando productos de la misma línea, tipo loción corporal perfumada con notas similares, gel de ducha o desodorante. De esta forma la fragancia permanece mucho más en la piel.
La otra alternativa es combinar fragancias diferentes, pero para hacerlo bien hay que combinar notas afines. Por ejemplo, un perfume de vainilla va bien con uno que tiene tonka. También, se puede utilizar fragancias intensas, amaderadas u oscuras y aligerarlas con una base cítrica.




