El acné es uno de los problemas dermatológicos más comunes. Encontrar el ingrediente adecuado para combatirlo puede transformar por completo la salud de la piel. En el universo del cuidado facial, el ácido salicílico se ha convertido en uno de los activos más recomendados por los expertos para reducir imperfecciones, desobstruir poros y prevenir brotes. Sin embargo, para obtener sus beneficios sin comprometer la barrera cutánea, es clave saber cómo aplicarlo correctamente.
¿Qué es y cómo actúa en el rostro el ácido salicílico?
El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) liposoluble. A diferencia de otros ácidos, el salicílico puede penetrar profundamente en los poros y disolver el exceso de sebo, la grasa acumulada y las células muertas. Al realizar esta exfoliación interna, previene la formación de puntos negros, espinillas y lesiones inflamatorias.
Paso a paso para incorporar correctamente en la rutina de skincare el ácido salicílico
Este activo puede encontrarse en diversos productos como limpiadores, tónicos, serums y tratamientos localizados. Para comenzar a usarlos, se sugiere elegir aquellos productos con concentraciones bajas (entre el 0,5% y el 2%). Los limpiadores que se aclaran con agua son ideales para pieles sensibles, mientras que los serums sin aclarado son mucho más intensos.
No es recomendable usar el ácido salicílico todos los días desde el primer momento. Lo ideal es comenzar aplicándolo dos o tres veces por semana por la noche. Si la piel tolera bien el producto sin presentar sequedad excesiva, se puede aumentar la frecuencia a uso diario.
Tras la limpieza facial habitual, aplica el producto con ácido salicílico evitando siempre el contorno de ojos y los labios, donde la piel es mucho más fina y delicada. Puedes finalizar la rutina agregando arriba del ácido algún sérum o crema hidratante que sirve para sellar el producto.
El uso de exfoliantes químicos puede sensibilizar la piel. Por ello, es imprescindible seguir dos reglas de oro:
-
Hidratar: aplicar siempre una crema hidratante adecuada para pieles propensas al acné (fórmulas no comedogénicas) para sellar la humedad y reparar la barrera cutánea.
Proteger: el ácido salicílico puede aumentar la fotosensibilidad. El uso diario de protector solar de amplio espectro (FPS 30 o superior) a la mañana siguiente es innegociable.
¿Con qué productos NO se puede combinar el ácido salicílico?
El ácido salicílico NO debe combinarse en la misma rutina con otros activos potentes como el retinol o concentraciones altas de vitamina C o ácido glicólico, a menos que un profesional lo indique. Mezclar varios exfoliantes puede dañar la barrera protectora de la piel y empeorar los brotes de acné en lugar de mejorarlos.



