Entre enero del 2015 y diciembre del 2017, la compañía dirigida por Tim Cook estima haber enviado cerca de 5,2 toneladas de sus dispositivos para que Geep recuperara componentes reutilizables y destruyera el resto.
Sin embargo, tras efectuar una auditoría de los aparatos, el gigante tecnológico estadounidense determinó que el 1% de ellos aún sigue conectándose a Internet a través de redes móviles.
De esta manera, la firma demandante asegura que su ex socio habría vendido ilegalmente al menos 103.845 dispositivos que se había comprometido a destruir. E incluso esta cifra podría ser más elevada si se tomaran en cuenta las unidades que acceden a la Red a través de WiFi.
Desde Geep no niegan los hechos descritos en la demanda, aunque atribuyen toda la responsabilidad a solo tres de sus empleados, quienes habrían actuado de manera independiente y serían los únicos beneficiarios de la trama.
A su vez, desde Apple insisten en que esas personas son directivos de alto nivel dentro de la empresa y exigen una compensación U$S22,7 millones de dólares.
La compañía explicó que, si bien comercializa unidades reparadas, solo lo hace si estas pasan los controles de calidad, mientras que los aparatos enviados a reciclar ya no calificaban para sus estándares de venta.


