Para algunas personas, expresiones como: "¿Qué te pasa?", "Así nunca vas a tener éxito", "¿No podés hacer nada bien?", fueron moneda corriente durante su infancia o adolescencia, justo en esas etapas claves para la construcción de la personalidad que inevitablemente significan cambios en comportamientos futuros.La timidez, la soledad o la marginalización están estrechamente relacionados con este sentimiento que paraliza y que estuvo mucho tiempo ignorado por los especialistas porque, la vergüenza, era un campo de estudio olvidado dentro de la psicología. En la actualidad, sin embargo, se ha vuelto cada vez más evidente cómo la vergüenza tóxica ahoga el autoestima, la intimidad y la creatividad.
Muchas veces el “pudor” se torna en una sensación paralizante que toma el control de las demás emociones y limita las decisiones. Cómo afrontarlo según los expertos
Cómo afecta la vergüenza al amor y la creatividad
