El proyecto de modificación de la Ley de Tránsito que está en debate en la Legislatura mendocina propone, entre otros puntos, que la Verificación Técnica Vehicular sea obligatoria.
La intención es achicar el parque automotor excluyendo a los vehículos que no estén aptos para circular y de esa forma disminuir los riesgos de accidentes.
Hasta el momento la VTV sólo es voluntaria y tiene un costo que ronda entre los $600 y $1.200, dependiendo de si es un auto o una camioneta.
El proyecto con los cambios a la Ley de Tránsito tiene media sanción de Senadores y está semana podría recibir despacho favorable en la comisión de Diputados para después pasar a su tratamiento en el recinto de la Cámara Baja.
Desde Alvear comenzaron a alzar la voz porque de prosperar la obligatoriedad en la VTV, la única planta autorizada que hay hasta ahora en el Sur se encuentra en San Rafael.
Ante esta situación, el Concejo Deliberante alvearense aprobó una resolución por unanimidad para solicitarle al Ejecutivo Provincial que ofrezca las condiciones para que en el departamento se instale una planta de verificación.
"El pedido es simple, que en Alvear se pueda instalar una planta para hacer la verificación vehicular. De otra forma para nosotros es doble gasto, pérdida de tiempo, todo un trastorno tener que trasladarnos esos 100 kilómetros y ni que hablar de la gente que vive en los distritos o parajes", sostuvo el concejal Gustavo Vendramín (PJ), autor de la resolución.
En la misma línea de pensamiento, el radical Pablo Longo, presidente del cuerpo deliberativo, aseguró que "ya que va a ser obligatoria la VTV sería conveniente abrir un taller en el departamento con un prestador del medio, sino a la gente de acá se le hace más difícil cumplir con todos los requisitos", expresó.
El alcance es más amplio
En 2015 el entonces gobernador Francisco Pérez abrió una licitación para la verificación técnica. Desde Alvear, la cooperativa de servicios Cospac en Bowen junto a la Federación de Cooperativas tuvieron la intención de presentarse pero al ver que el proceso licitatorio estaba más que complicado desistieron a último momento. Finalmente la licitación para abrir plantas de VTV quedó en la nada porque el actual mandatario mendocino, Alfredo Cornejo, la anuló en abril de 2016 por ciertas irregularidades.
El objetivo que tenían los cooperativistas era "prestar un servicio para que a la gente no se le sume otro gasto más teniendo que trasladarse", dijo Horacio Sarsotti.
Para el presidente de Cospac "no sólo se trata de tener que viajar que ya es una complicación en sí mismo, sino perder un día, sumarle otros costos, por ejemplo si te agarra la hora del almuerzo. No hay necesidad. Además hay que pensar que no sólo son los alvearenses, está todo el radio de influencia que le quedaría más cerca hacer la VTV en Alvear como las personas que viven en Villa Atuel, Real del Padre o Jaime Prats (distritos de San Rafael). Estamos hablando de una población de casi 100 mil habitantes", afirmó.
