Eduardo Alves es el entrenador personal de 31 años, que en una violenta reacción fue filmado golpeando a un indigente que se encontraba teniendo sexo con su esposa dentro del auto, en Brasilia. El hombre apareció en un video afirmando que está preocupado por la salud de la mujer y pidió a la gente que se manifestó en las redes sociales que deje de compartir “contenidos ofensivos contra el honor de su esposa”.
El hombre que atacó a un indigente por tener sexo con su esposa dijo que "fue algo terrible"
“Veo que los hechos se han transmitido de manera errónea, y en este momento la preocupación debe ser su salud, incluso porque está hospitalizada”, dijo Alves algo conmovido en un video.
“Sandra siempre ha sido una mujer honesta, trabajadora, tenemos actividades profesionales y niños pequeños. Lo que pasó el miércoles pasado fue algo terrible que nunca habíamos vivido”, comentó el entrenador personal.
Además sostuvo que “está recibiendo apoyo clínico y psiquiátrico, según el protocolo de atención a este tipo de violencia”.
En el video que se conoció a través de la red social Twitter, Alves afirmaba que su pareja, Sandra Mara Fernandes, de 33 años, había sufrido un brote psicótico y que fue víctima de violencia sexual por parte de un indigente, a pesar de que la mujer confesó, en unos audios en su cuenta de Whatsapp y ante la policía, que el sexo fue consentido.
También invitó a la gente que compartió lo sucedido a empatizar con la delicada situación.
El momento de violencia del entrenador, que fue registrado por cámaras de seguridad, se produjo cuando Alves fue a buscar a su esposa, preocupado porque no regresaba a su casa, después de haberle dicho que iba a ayudar a un hombre en situación de calle con el que se había cruzado más temprano.
Alves encontró a ambos teniendo sexo en el auto familiar y las imágenes lo muestran cuando saca al supuesto indigente del vehículo y lo golpea varias veces en la cara.
Antes, el entrenador golpeó su automóvil con tanta fuerza que rompió el parabrisas.
La declaración de la mujer
Los medios brasileños publicaron audios de Whatsapp en los que Sandra contó que cuando vio al indigente le dio “ganas de darle un abrazo”.
Hasta relató que se dieron un beso frente a su suegra, que dejó a la mujer sorprendida, según el diario Metrópoles.
“Es mi propósito, déjame recibir mi propósito”, le dijo Sandra a la mujer.
Después del beso, invitó al vagabundo a subirse a su auto. “Fui a buscar un lugar oscuro y vacío cerca de la estación de micros para estar juntos. Sentí la necesidad de dejarlo entrar en mi auto”.
“Le quité el cigarrillo de la mano y le dije: ya no vas a fumar […] porque ya estás curado”, contó en otro relato.
También dijo que había recibido un “mensaje de Dios” para ayudar al hombre y aseguró que luego que vio “imágenes de su esposo y Dios” en el vagabundo.
La declaración del vagabundo
Según el diario Metrópoles, el hombre dijo que esa noche cerca de las 21.30 se acercó el auto en el que estaba la esposa de Alves.
Según su declaración, la mujer le dijo “¿Jugamos?” y le pidió que se subiera al vehículo.
Contó además que mientras estaba desnudo y teniendo relaciones sexuales con ella un “hombre enojado ingresó al vehículo” y en ese momento se desató una pelea. El indigente declaró que no conocía a la mujer y negó que se haya tratado de una violación.
Según medios de la ciudad de Brasilia, el hombre en situación de calle sufrió lesiones leves en la cara por la golpiza aunque ya fue dado de alta del hospital. Una foto viral lo muestra con la cara moreteada y sentado sobre una camilla.
Afirman algunos conocido que “desapareció” de la zona en la que se alojaba, en el barrio Jardim Roriz, en Planaltina.
Un vecino del barrio contó que el hombre, a pesar de no tener un celular con internet ni seguir las noticias en la televisión, “le resultó extraño” ser reconocido repentinamente por tanta gente.
“Esa debe ser la razón por la que se ‘escapó’ de aquí”, comentó el hombre.
El caso es investigado por la Comisaría 16 de Planaltina y las autoridades decretaron el secreto de sumario.
Además, intentan esclarecer si se trató de una violación o si las relaciones fueron consentidas y si procesar a Alves por lesiones.






