Lavar el arroz es un tema que siempre ha generado debate en la cocina. Este truco puede tener beneficios o puede que no, dependiendo de la receta que vas a preparar, ya que en algunos casos el lavado no cumple ninguna función. Por eso hay que pensar más en la receta y en la forma de lavado antes de seguir este procedimiento como norma.
El lavado de arroz se realiza muchas veces antes de la cocción de los alimentos, cuando está todavía crudo. Esto sirve para remover impurezas y mejorar la cocción posterior. El lavado luego de la cocción es ideal para eliminar el exceso de almidón y enjuagar los granos de arroz.
Preparaciones que necesitan de un arroz más compacto y cremoso se realizan con los granos sin lavar, ya que el almidón permite este ligue. Ejemplo de ello son alimentos y preparaciones como el risotto y el guiso.
Para el sushi, el arroz se lava obligatoriamente unas tres veces para que quede libre de almidón y bien compacto para armar las piezas. Si el arroz es para una receta de ensalada, no es necesario enjuagarlo, aunque sí es importante revisar que no se pase para que quede desgranado.
