Bien conocido, y debidamente reconocido, es el servicio de catering que brinda la organización de la Fiesta de la Vendimia a los profesionales de la prensa que cubren el tradicional espectáculo.
Pero un inesperado y modesto alboroto se armó en la previa con el agasajo etílico a los periodistas: no había sacacorchos para destapar el vino.
De los gestos nerviosos a la satisfacción posterior cuando, luego de unos minutos, un sujeto con corbata apareció con el preciado adminículo.
¡Gracias buen hombre!



