El secretario de Extensión y Vinculación de la Universidad Nacional de Cuyo, Mauricio González, muestra un panorama promisorio para el desarrollo humano a través de herramientas económicas novedosas y que señalan un futuro sustentable.
Desde aquella “máquina de mirar” que revolucionó el mundo a fines del siglo XIX a esta era de lo digital, la sociedad ha evolucionado de tal manera que ahora es capaz de organizar sus poblaciones en torno a la comunicación audiovisual. Eso es lo que también está sucediendo en Mendoza.
Existen hoy distritos que muestran una variante innovadora en la matriz productiva provincial, muy especialmente en las industrias basadas en el conocimiento: polos tecnológicos, incentivos concretos que promueven el desarrollo y la producción cinematográfica, televisiva y de contenido para plataformas digitales y videojuegos. La era digital llegó para quedarse y crecer mucho más.
En este contexto, la Universidad ocupa un rol central para el fortalecimiento de la industria audiovisual. Sin dudas, su mayor responsabilidad es la académica y formativa. El sector requiere de profesionales idóneos y creativos para moverse en este campo tan dinámico que todo el tiempo ofrece nuevas posibilidades. La UNCUYO vio estas potencialidades y creó una carrera a la medida de esa necesidad: la Tecnicatura de Producción Audiovisual. La TUPA se complementa con otras carreras que, de un modo u otro, también forman parte del mundo audiovisual. Comunicadores sociales, actores, diseñadores gráficos, escenógrafos, vestuaristas, músicos... todos forman parte de este nuevo “ecosistema” audiovisual.


