Tecnologia Martes, 3 de julio de 2018

La robot sexual que no tiene relaciones si es tocada "irrespetuosamente"

El diseñador de la robot está elaborando cambios en su configuración, que pasa a convertirse en un robot inmóvil cuando no se la trata "adecuadamente", después de que en una feria de electrónica terminara con dos dedos rotos.

Samantha, una robot sexual desarrollado por el ingeniero electrónico Sergi Santos, fue maltratada en una feria de Electrónica en Austria el año pasado. Según Santos, terminó con "dos dedos rotos". Desde entonces, Santos está trabajando en un robot que puede decir "no" en ciertas situaciones y pasar al modo de simulación si el robot percibe que está siendo tocado de una manera "irrespetuosa", por lo que se volvería "insensible". Este robot se venderá al por menor por unas 3.600 libras esterlinas (algo más de 4.000 euros) y tendrá diferentes ajustes, como familiar, romántico y sexual, según informa 'The Guardian'.

Modelada a partir de lo que aparentemente es la mujer ideal de Santos -pechos enormes, cintura diminuta, y cabello a la manera de una sirena- al cyborg inteligente le "gusta" que le toquen los brazos, las caderas, el pecho y la cara. Sin embargo, según informa 'Geek', no es fácil de convencer: Samantha requiere un poco de vino y comida antes de que puedas meterte en sus pantalones. Incluso masajear directamente el punto G incorporado en la muñeca no funciona a menos que se sienta "adecuadamente romántica".

En realidad, los sensores de la muñeca, que le permiten ronronear como un gatito y susurrar cosas dulces, ahora pueden detectar cuando el tacto se vuelve demasiado agresivo o irrespetuoso. Si Samantha se siente acosada, simplemente se apaga, dejando al usuario con un maniquí que no responde.

Algunos podrían considerar esto como un paso hacia la conciencia y la empatía en la era #MeToo: Santos le ha dado a Samantha una voz para expresarse.