Por Alejandro Gamero
Finalmente, las fuerzas de la resistencia argentina dieron un golpe durísimo a los trasandinos al expulsarlos del territorio nacional. Ahora el obejtivo es cortarles el suministro de armas y alimentos liberando a una Nueva Zelanda ocupada por los chile
Juegos: Argentina expulsa al invasor chileno y lo ataca para cortarle la red de suministro
Como chocar contra un muro una y otra vez. Eso ha sido para Chile el intento invasión de territorio argentino al que ha pretendido dominar sin éxito alguno. El país trasandino comenzó a principio de diciembre sus incursiones invadiendo la región de Cuyo en dos oportunidades y en ambos casos fue rechazado.
También invadió Patagonia en dos oportunidades si poder sostener su dominio. Por algunas horas, Chile plantó bandera en la mismísima Buenos Aires teniendo bajo su pie a media Argentina pero solo fue para la foto.
Lo cierto es que rápidamente las fuerzas de la resistencia argentina echaron a los invasores y el gobierno pudo regalarle a sus ciudadanos para Navidad una Argentina con sus límites originales intactos.
Así están las cosas en la guerra argentino-chilena que se disputa en eRepublik, http://www.erepublik.com/es/referrer/AleGam, un juego de guerra y estrategia on line que reune a más de 20 mil personas peleando en ambos bandos desde sus computadoras.
La invasión chilena se transformó para los trasandinos en una meta imposible porque aunque tras cada ataque dominaban facilmente el terriotorio nunca pudieron soportar la accion de la resistencia argentina perdiendo con ella todas las batallas que enfrentaron y los territorios que horas antes habian conquistado.
Ahora Argentina tomó la iniciativa y ataca a Chile en el sur de Nueva Zelanda para liberar ese territorio bajo dominio trasandino. El objetivo es interrumpir el puente de suministros de armas y alimentos de Chile, ya que este país tiene bajo su dominio casi toda Australia y se vale de ella para proveerse. Si Argentina logra liberar el sur de Nueva Zelanda, guerra que se pelea en estos momentos, habrá dado un duro golpe a sus archienemigos.



