¿Qué conviene más, un LCD o un LED? ¿Sirve un televisor grande si nuestra vivienda tiene espacios chicos? ¿Qué diferencia hay entre un HD y un Full HD? son algunas de las preguntas que respondemos en esta nota.

Estas son las claves para comprar un televisor para ver el Mundial

Por UNO

Por Cecilia [email protected]

Diario UNO recopiló información y consejos útiles de diversos sitios especializados para guiar al consumidor a la hora de concretar la operación de comprar un nuevo televisor para ver el Mundial de fútbol.

Es una inversión que demanda una buena cantidad de pesos y es muy atendible que todos traten de sacarle el mayor provecho.

Diferencias entre el LCD y el LED

La principal diferencia entre estos dos tipos de televisores es el sistema de retroiluminación que utilizan. Mientras que el LCD (liquid crystal display) usa lámparas fluorescentes normalmente situadas en los bordes superior e inferior, en los LED se utilizan precisamente LEDS (lightemitting diode), es decir diodos emisores de luz.

En este último caso, los LED pueden estar ubicados en toda la pantalla o sólo alrededor del perímetro. Esta última opción se conoce como edge-lit.

Ventajas

Una de las ventajas de los LED es que ofrecen una luz más uniforme, ahorran alrededor de un 40% de energía y al estar libres de mercurio son más respetuosos del medio ambiente.

Otro beneficio en favor del LED es que los fluorescentes del LCD se van desgastando con el paso del tiempo (se va oscureciendo de a poco el centro de la pantalla), mientras que los LED se mantienen estables durante toda  su vida útil.

Pero quizás la diferencia que más influye a la hora de tomar una decisión de compra es dónde se va a colocar el televisor, puesto que los LCD funcionan mejor en habitaciones iluminadas mientras que los LED logran mejor  desempeño si el lugar es más oscuro.

Las pulgadas

Después de años de pantallas de 20 pulgadas, la evolución de la tecnología y del mercado permitió que la oferta de tamaños se multiplicara de manera notable.

Sin embargo, un televisor más grande no sirve de nada si no se cuenta con el espacio necesario para poder apreciar bien todas sus prestaciones. En primer lugar, no hay que dejarse llevar por cómo se ve el aparato en la casa de electrodomésticos porque en general se trata de grandes espacios y el cliente puede verlo más chico de lo que en realidad es.

En síntesis, el equipo más adecuado es el que se adapta mejor a la distancia de visionado, es decir el espacio que separa al televisor de los espectadores (ver aparte).

¿HD o Full HD?

Podría decirse que los píxeles son la unidad de medida de la resolución, de manera tal que a mayor cantidad de píxeles, mayor resolución tendrá el equipo. Los aparatos HD (high def inition) tienen 1.280x720 píxeles,  mientras que los Full HD ofrecen 1.920x1.080 píxeles.

Sin embargo, la percepción de la definición del televisor también puede vincularse con el tamaño de la pantalla. En el sitio especializado www.casadeltelevisor.com se advierte de que “si vamos a ver habitualmente contenido  en HD pero nuestra distancia de visionado sólo nos permite televisores de hasta 37”, no será necesario invertir en un modelo Full HD, ya que con dichas pulgadas no disfrutaremos al 100% de dicha resolución”.

Y agrega: “Si disponemos de una distancia de visionado para televisores de 40” o más, un Full HD sería nuestro modelo idóneo, así podremos disfrutar de la máxima definición para ver cine en reproducciones Blue Ray o en  contenedores RMVB o MKV”.

Para los smart hay que poseer buena internet

En los últimos tiempos la industria de la televisión ha sumado a su enemigo más visible: internet.

De esta manera, el mercado ofrece televisores conocidos como smart, que son capaces de conectarse a la web y así poder  instalar aplicaciones desarrolladas específicamente para ellos, además de poder acceder a redes sociales y videos bajo demanda, entre otros servicios. Una vez más un televisor de estas características no sirve de nada si el usuario no tiene un buen servicio de internet en casa.

Por último, otro factor a tener en cuenta a la hora de comprar un televisor es si es de 3D, es decir que es capaz de proyectar imágenes en tres dimensiones.

Aquí hay que saber que para hacer uso de esa prestación hay que poseer unos anteojos especiales (los equipos suelen traer uno o dos pares nada más).

El mayor escollo de estos televisores es que por tratarse de una tecnología muy reciente todavía no hay desarrollado suficiente contenido en 3D como para que valga la pena la inversión.

Cuidados

Sobretensión. Los televisores de LCD y LED contienen una computadora que es altamente sensible a las variaciones de energía de la red domiciliaria. Por esta razón conviene conectarlos a estabilizadores de tensión o directamente a una UPS. Algunas ofertas de las grandes casas de electrodomésticos ya lo ofrecen de regalo.

No tocar. La corriente estática del cuerpo humano, al tocar la pantalla provoca una descarga sobre los semiconductores que forman la imagen que puede “matar” los píxeles de la pantalla. Por eso lo mejor es no tocarla, aun cuando el equipo esté apagado.

Limpieza. No utilizar nunca alcohol o lustramuebles. Conviene adquirir un líquido especial limpiador de LCD, el cual se aplica sobre un paño tipo gamuza y luego se limpia la pantalla.

Ojo con el control. Los controles remoto de estos equipos son muy difíciles de conseguir y los llamados universales no sirven porque como mucho permiten acceder a las funciones básicas pero no a los menúes.

Oficial. Ante cualquier inconveniente, lo mejor es llevar el televisor al servicio técnico oficial de la marca, puesto que de ser necesaria una reparación, se requiere de técnicos especializados en aparatos de alta gama.

Cuando una ventaja se torna un problema

Muchos mendocinos prefieren cruzar la cordillera y comprar sus aparatos de televisión en Chile puesto que allí un equipo de iguales prestaciones puede costar la mitad de lo que se paga aquí.

Sin embargo, luego de varios años de sostener esta práctica, la experiencia de muchos confirma que esta ventaja se convierte en un problema a la hora de hacer valer la garantía del equipo y de conseguir repuestos para los aparatos.

Las razones

Es que suele suceder que este resguardo sólo sea válido en el territorio donde se realizó la operación, por lo cual queda sin cobertura en nuestro país.

Otro problema que suelen enfrentar quienes sufren la avería de su televisor es la falta de repuestos o la demora para conseguirlos.

Por último, desde el punto de vista del bolsillo, comprar en Chile significa resignar la financiación, puesto que las operaciones con tarjeta se realizan en un solo pago, al cual habrá que adicionarle los impuestos que se  generen por el ingreso a Argentina del bien en cuestión.

Estos gravámenes están reglamentados por el Régimen de Equipaje establecido por la AFIP, más el 25% de recargo a las compras realizadas en el exterior con tarjeta de crédito si es que la operación se realizó a través de  ese sistema.

Estos problemas se repiten en otros electrodomésticos.