Nos habituamos a contemplar los drones como una herramienta de filmación, para el transporte comercial de paquetes o para el reparto de comida a domicilio. Pero detrás de estas aeronaves no tripuladas también existen aplicaciones sociales para los más necesitados.
Es el caso del proyecto de la Alianza Mundial para la Vacunación, GAVI. Esta organización comenzará a transportar vacunas, sangre y medicamentos para salvar vidas a pacientes en Ghana en la que será la mayor estructura de este tipo de tecnología a escala global.
Cuando se agoten los suministros de sus centros sanitarios los médicos realizarán pedidos por mensaje de texto. Los drones (desarrollados por la norteamericana Zipline) volarán desde cuatro centros de distribución desplazándose sobre los ambulatorios y clínicas para soltar la carga utilizando pequeños paracaídas.



