Comprobaron que con ondas electromagnéticas sobre una zona del cerebro - detrás del oído derecho- , alguien puede calificar "correcta" una acción que antes había juzgado de incorrecta.

Descubrieron cómo manipular la percepción moral de una persona

Por UNO

WASHINGTON, 29 marzo (AFP-NA) - La percepción moral de una persona puede ser alterada actuandosobre una zona específica del cerebro con ondas electromagnéticas, revela un estudio

publicado

el lunes en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences).

Estudios anteriores mostraron que una región del cerebro denominada unión derecha

temporoparietal (ubicada detrás del oído derecho) está muy activa cuando una persona piensa en las

intenciones, pensamientos y creencias de otra persona y cuál será el resultado de un acto en

particular.

En

esta investigación, investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) perturbaron

la actividad en esta zona cerebral aplicando una corriente eléctrica con un campo magnético

aplicado sobre el cuero cabelludo y luego le pidieron a los participantes del estudio que leyeran

una serie de guiones que planteaban interrogantes morales y calificaran la moralidad de las

acciones de los personajes.

En otro experimento, las personas sufrieron una descarga de corriente electromagnética de 500

milisegundos en el mismo momento en el cual se les pedía realizar una evaluación moral.

Por ejemplo, los investigadores invitaron a decir si estaba bien que el personaje dejara a

su amiga caminar sobre un puente sabiendo que éste era peligroso. En ambos experimentos las

personas estudiadas indicaron que no había nada moralmente reprensible.

El estudio muestra de "forma sorprendente" que esta zona cerebral situada en la superficie

del cerebro juega un papel clave para elaborar percepciones morales, indicó Liane Young, del MIT.

"El hecho de simplemente aplicar un campo magnético sobre una parte específica del cerebro y

modificar la evaluación moral es absolutamente pasmosa".

Hasta ahora pensábamos que la moralidad provenía de "procesos mentales muy complejos",

añadió.