Las baterías de litio pueden explotar y los procesadores colapsar el funcionamiento del aparato en espacios de alto calor o frío extremo. Ambientes ventilados y el uso de accesorios originales ayudan a mantenerlos a salvo.

¡Cuidado! El smartphone, la batería y las altas temperaturas no son una buena combinación

Por UNO

Los teléfonos inteligentes son aparatos especialmente sensibles a las temperaturas extremas.

En general, están diseñados para operar bajo ciertos rangos de temperatura. Por ejemplo, Apple establece que sus teléfonos están garantizados para funcionar entre los 0 y 35 grados Celsius, o entre los -20 y 45 grados Celsius cuando se encuentran inactivos, pero en otros fabricantes no es fácil encontrar este dato.

Pronto los termómetros subirán, y aunque los smartphones pueden soportar hasta 35 grados para funcionar, una exposición prolongada al sol junto a su uso excesivo podrían hacerlos estallar.

Las temperaturas de los aparatos suben debido a un uso intensivo de videos, largos períodos de carga de la batería, y uso de accesorios y baterías alternativas sin certificación. Si se suma el hecho de dejar el teléfono expuesto al sol, por ejemplo, en la playa o en la guantera del auto, el resultado podría ser desastroso, advierten los especialistas.

Los teléfonos iPhone emiten una alarma cuando su temperatura interior sobrepasa los límites del aparato, pero muchos hacen caso omiso a la alerta. En el caso de los fabricados con sistema operativo Android, no existen advertencias para los usuarios.

Un rendimiento lento puede ser una señal de que el dispositivo no puede enfriarse y si, ayudado por el clima y el mal uso, la temperatura interior llega a su límite (sobre los 50ºC), comienzan a fallar muchos sistemas y mecanismos de seguridad.

El año pasado una joven suiza sufrió graves quemaduras y secuelas en la pierna en la que le explotó su Samsung Galaxy S3. Una de las causas más probables habría sido el mal funcionamiento de la batería, debido a un cargador alternativo, que elevó la temperatura máxima establecida por el fabricante.

Los especialistas recomiendan evitar el uso prolongado de aplicaciones, así como cargas excesivas de la batería y dejar el teléfono en un lugar que permita disipar el calor en exceso del ambiente. Tampoco es recomendable mantener el teléfono en lugares de poca ventilación co-mo lo son bolsillos o bajo la almohada, entre otros.

FríoPor el contrario, la exposición a temperaturas extremadamente bajas tiene dos efectos directos en la funcionalidad del teléfono: corta duración de baterías y mal funcionamiento de las pantallas. 

Sin embargo, la solución para ambos problemas está en aumentar la temperatura del teléfono hasta su valor de operación normal. En un centro de esquí, por ejemplo, si bien la temperatura es considerablemente baja, basta con evitar la exposición prolongada con el ambiente y mantener el teléfono guardado apropiadamente.

Fuente: Efe.