Antes de la próxima vendimia una empresa de Santa Fe lanzará al mercado la primera máquina deorigen argentino para la cosecha de uva.
Una empresa, con sede en Venado Tuerto, lanzará próximamente al mercado un aparato para la vendimia
automatizada.
Cosechadoras de vid de Argentina
Con el nombre Bacus, que alude al antiguo dios del Vino (Baco), la compañía MacTec creó una
vendimiadora automática de arrastre. La vitivinicultura argentina ofrece un enorme potencial para la cosecha mecanizada. De las300 mil hectáreas de vid, son espalderos que permiten la vendimia automatizada. Y, aunque en el mercado local ya funcionan una variedad de marcas europeas, en Argentina nohay más de 20 ó 25 máquinas cosechadoras. "Están en manos de contratistas, casi todas son viejas ylas sacan del país en contra-estación para llevarlas a Europa", cuenta José Mourelle,director-administrador de MacTec. – ¿Qué costo tiene para el productor la cosechadora Bacus? –Estamos afinando el precio, en función de los cambios que hagamos en la máquina. La estamosterminando de testearla en San Juan y queremos lanzarla en la próxima campaña. Estamos calculandola mitad del precio que ofrece hoy la marca líder. – ¿Cuánto es esto? –Alrededor de U$S150 mil. Hoy una máquina en el mercado argentino está en alrededor deU$S300, 340 mil. Es una diferencia importante, pero más que la inversión inicial, aspiramos a tenerun costo de mantenimiento muy bajo. Trabajamos con material local, tenemos capacidad de respuestapara el mercado argentino. – ¿Qué les exige el mercado local? –Los requisitos son tener un costo de inversión inferior a los productos que ofrece el mundo.Que tenga facilidad de mantenimiento pero que sea competitivo en estándares. – Australia tiene mecanizado el 100% de la vid, Europa llegaría al 70% ¿Por qué no crece lamecanización de vid en Argentina? –No ha habido una propuesta de local fuerte. La tecnología ha hecho una incursión esporádicacon algunas empresas de servicio. Eso ha tenido una respuesta conservadora por parte del sector. Enla medida que se encuentre con una solución más fácil de adaptar, que de la tranquilidad de que losdueños del equipo, va a generar mayor mecanización. – ¿Cómo reaccionan los sindicatos ante las máquinas de cosecha? –Miramos eso de una forma más amplia, bastante más solidaria. Cuando cosechamos con nuestramáquina no hay duda de que se elimina mano de obra cosechadora. Pero también es cierto que hayjornales que se crean en Argentina para gente del área industrial. Como exportamos esas máquinas,son jornales que le quitan trabajo a españoles, australianos, portugueses, etc. El productorarbitrará dónde tener mano de obra y dónde trabajar en forma mecánica. – ¿Cómo se financia MacTec? –Recibimos un apoyo importante en la plataforma de investigación y desarrollo de la Nación.Existen programas en el Ministerio de Ciencia y Técnica, como el FONTAR, que permiten financiar el50% de los desarrollos nuevos. Otro programa que nos ayudó a crecer es Innovar. – ¿Con qué innovan ustedes? –Tratamos de buscar soluciones que sean nuevas para el tipo de cultivo. Lo primero quecreamos fueron Colosus, máquinas para cosecha de olivos. Son de porte muy grande, miden 8 metros delargo, 6 de ancho y 4,5 de alto. Hacen un trabajo en continuo: agarran el árbol, cosechan, limpianla fruta y la entregan lista para que sea procesada. – Imitan el proceso de los granos... –Exactamente. Como venimos de Venado Tuerto (Santa Fe), con la cultura de cereales, tratamosde llevar la misma lógica. Con la diferencia de que son árboles, no son cultivo anual. Tenemos queparticipar en la formación y poda de las plantas. – ¿De qué origen tiene la materia prima que utilizan? –Son productos globales. Mucho es de fabricación nacional, de hecho las partes y piezas quehacemos acá las mandamos a nuestras plantas en España y Australia. Pero existen otros como lasbombas hidráulicas que son alemanas o italianas, los neumáticos son suecos, las varillas belgas.


