10 mil usuarios del microbloggin vieron cómo un ministro de Indonesia cometió una infracción de tránsito.

Cómo usan Twitter para controlar a los políticos

Por UNO

Cuando el ministro indonesio de Servicios Sociales,Salim Segaf Al-Jufrie, fue visto conduciendo su autopor un carril exclusivo para autobuses en la capital Yakarta, seguramente no imaginó la indignación

que eso podría causar. Un residente que observaba captó una imagen de su transgresión y la colgó en

la red social Twitter, donde fue vista por más de 10.000 personas, muchas de las cuales descargaron

su ira por la flagrante infracción de la ley.

El reprendido ministro, sin embargo, demostró ser tan seguidor de las nuevas tecnologías como

sus detractores y utilizó Twitter para responder y pedir perdón. "Gracias por todas las respuestas

y aportaciones sobre el incidente de hoy", escribió en Twitter. "Es una valiosa lección para mí y

mi equipo. Me gustaría disculparme sinceramente (...) como un líder, asumo total responsabilidad",

agregó.

Y así lo hizo. Al día siguiente, Al-Jufrie presentó un reporte sobre su propia actuación en

una comisaría de policía y fue multado con 500.000 rupias (US$ 55). El incidente demuestra el poder

que medios sociales como Facebook, Twitter y otros han logrado en Indonesia, el cuarto país más

poblado del mundo con 235 millones de habitantes dispersos en un archipiélago de más de 17.000

islas.

Un informe conocido este año de la firma de supervisión de medios sociales Sysomos clasificó

a Indonesia en la sexta posición, representando el 2,4 por ciento de los usuarios de Twitter de

todo el mundo, por detrás de Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, Canadá y Alemania. El consultor

de medios basado en Tailandia Jon Russell calificó a Yakarta como la 'capital de Twitter en Asia'.

"Con una población de más de 230 millones, Indonesia es un mercado de enorme potencial para

las redes sociales sólo por las cifras", declaró, añadiendo que la popularidad de Twitter se debe

en gran medida al bajo costo de los servicios móviles de internet y la creciente demanda de

smartphones.