Quizás no exista un término tan de moda en los ámbitos empresariales como "la nube" o el cloudcomputing. Gurús tecnológicos, especialistas y, fundamentalmente, proveedores la presentan como la
Estos servicios ofrecen un entorno de trabajo completo y sólo requieren un browser para usarlos
desde la PC.
Cómo aprovechar escritorios virtuales
solución a la mayoría de los problemas para la gestión de la información de la compañía. Pero, almercado argentino, a grandes rasgos, todavía le cuesta comprender de qué se trata y encontrarle un
uso práctico a la virtualización. La imagen se refleja en la región: según un estudio de la consultora IDC, el 65% de lasinversiones en este campo se realizan en los Estados Unidos, mientras que América latina sóloefectuará "tímidos" avances durante el período 2010-2011. Se trata de un terreno casi inexploradopor las empresas locales. Cualquier tamaño Un primer acercamiento a este nuevo mundo de la nube virtualizada bien pueden serlos escritorios on line, como hay que denominarlos realmente, pues se necesita un sistema operativo"tradicional" que ejecute un browser. Para cualquier tamaño de empresa, estos permiten disponer detodas las aplicaciones que se encuentran en una computadora a través de la "nube", sin importar elsistema operativo que se utilice, pues todas las tareas se realizan a través del navegador deInternet. Por lo tanto, el usuario puede utilizarlo desde Windows, Mac, Linux y hasta mediante unsmartphone, como un BlackBerry o un iPhone. Las alternativas La opción más utilizada en la actualidad es EyeOS, un escritorio online desarrollado enBarcelona que ya superó el medio millón de usuarios en todo el mundo. Viene en dos formas:hosteado, es decir, está alojado en sus servidores públicos y se puede utilizar sin necesidad deinstalar nada; y una versión descargable, para montarlo en un servidor propio o contratado eimplementar así una " nube privada". Según comenta en diálogo con IT Business Jordi Collell, uno de los creadores de EyeOS, "elprimer ahorro claro es en términos de licencias, pues la mayoría de los escritorios online son desoftware libre, por lo que no es necesario pagar a cambio de su uso. El segundo es su estabilidad, ya que el cloud computing permite montar una estructuratotalmente independiente del tamaño de la empresa, logrando que, en el caso de que ésta cambie, sepueda adaptar fácilmente el sistema al nuevo tamaño". De esta forma, toma vigor el concepto del balance de costos. Según Collell, "con un sistemaoperativo online se pasan costos fijos (infraestructura y tecnología) a costos variables". Elejecutivo agrega: "Los servidores también pueden ser más económicos. Los requerimientos a nivel deservidor son, para los mismos parámetros, muy menores que la virtualización clásica, con lo quehabrá un notable ahorro de costos". Existen otras alternativas, también gratuitas. Cloudo es una de ellas. Se trata de unescritorio on line desarrollado en Suecia con una presentación (look and feel) similar a la deWindows. Este desktop es de licenciamiento gratuito y está sólo disponible en versión hosteada. TedPersson, ofundador de Cloudo, señala que un sistema operativo en la nube "reduce los costos en tressentidos: inversión de software, mantenimiento del sistema y soporte". El ejecutivo añade que "permite acceder a las últimas versiones de software y facilita la colaboración entre los diversosmiembros de una empresa". Además del bajo costo de implementación, las empresas locales ven en losescritorios online una forma de optimizar la seguridad de sus datos. "Al ser un sistema operativoweb, es decir, un entorno cerrado, los virus quedan fuera. Como los usuarios no tienen forma deejecutar ningún archivo adicional el sistema ni siquiera reconoce los virus como programas", indicaNicolás Veiga Palacios, usuario de EyeOS y cofundador de la empresa GrafoCastle, una startupargentina que se jacta de haber desarrollado el primer software nacional de reconocimientografológico. Sin embargo, entre los ítems que atraerán a las firmas locales al cloud, la disponibilidad dela información ejerce una fuerza mayor. Desde GrafoCastle, grafica Veiga Palacios: "El traspaso deinformación y archivos entre los distintos integrantes de la empresa es muy eficiente, puesprescindimos del correo electrónico para compartir archivos, más aún en nuestro caso que todavía nocontamos con una oficina física". Añade que esa accesibilidad permanente a los datos en todomomento se aprovecha aún en situaciones de crisis. "En caso de interrupción de suministroeléctrico, es posible acceder a la información desde cualquier otra ubicación y en el escritorioonline. Luego, se sincronizan esos documentos con los que se tengan en la computadora y se puedeseguir trabajando allí, sin riesgo", amplía. La pérdida de información es una de las cuestiones mástemidas por las empresas, pues impacta directamente sobre su economía. Un estudio dePricewaterhouseCoopers Argentina realizado en 2009 indica que el 44% de las compañías que perdieroninformación valiosa registró una influencia negativa en sus finanzas, a la vez que el 29% vioperjudicada su propiedad intelectual y un 18% aseguró que afectó a su imagen corporativa. Puntos a tener en cuenta Como todo en un mundo cada vez más digitalizado, los escritorios online también tienenflancos débiles. Ellas son "la baja disponibilidad de conexiones de calidad en algunas zonas delpaís, principalmente para la subida de archivos; y la falta de confianza en el cloud computing,pues la información personal o laboral sensible no es algo que los usuarios estén dispuestos asubir a Internet con mucha soltura", señala Martín Baldino Altube, de Logic Nets, una pymedesarrolladora de software en plataformas GNU/Linux que cuenta con una docena de empleados. Según Veiga Palacios, una de ellas consiste en "la necesidad de contar con un VPS (ServidorVirtual Dedicado), un servicio de hosting que es más caro que el estándar". Pero los costos quesupone su implementación son bastante accesibles para una startup o bien para una empresa másgrande que desee iniciarse en la virtualización. "Un VPS cuesta cerca de $ 160 mensuales, mientras que la inversión para montar un servidor propio ascendería a los $5.000", destaca. Por su parte, Persson, de Cloudo, asegura que puede "ser implementado por las compañías decualquier sector, pero especialmente la industria creativa", y remarca que "en todos los casos quese necesite compartir documentos entre los usuarios, los resultados alcanzados son satisfactorios".En esto último coincide Veiga Palacios. "Las pymes, las grandes empresas, entidades educativas ycualquier organización que tenga un fuerte intercambio de información entre sus integrantes",agrega.



