Cada año el CES nos recibe con un listado de “novedades” y productos raros, esos que llaman la atención de todos. Sirven como anzuelo. Serán cinco o diez productos que rebotarán en casi todos los medios del mundo porque vienen a “ revolucionar el futuro”. (Pobre futuro que no lo dejan en paz!)
Estos cacharritos pueden ser una patineta voladora o un vaso que te calienta la sopa hasta televisores curvos o una heladera que te hace masajes. Hay de todo. Basta con repasar el listado de los premios Innovation Award de este año para confirmarlo. En general reciben mucha cobertura y hacen ruido en los medios pero a veces ni siquiera salen a la venta. Con viento a favor, salen al mercado pero son un fracaso. Y está bien que así sea. La innovación no tiene porqué saber de marketing y de negocios.
Este año ese producto fue una máquina llamada HomeBrew para hacer cerveza en cápsulas similares a las de la famosa cafetera expreso. Muy linda la novedad de LG. Fue presentada como “revolucionaria”. Pero en serio alguien quiere gastarse cientos de dólares en una máquina que ocupa mucho espacio en la cocina, para después ir a comprar las cápsulas y ponerse a hacer cerveza vaso por vaso? Y cuando en cualquier supermercado chino de la esquina hay 20 opciones de cervezas ricas por unos pocos pesos! Pero acá en Las Vegas todo el mundo estuvo como loco con ese producto; le sacaban fotos como si fuera Messi.
Pero no hay que caer en la trampa que propone el CES. Después de diez ferias cubiertas en Las Vegas, puedo asegurar que lo que importa no son tanto los productos que se presentan sino las tendencias y los conceptos que quedan cuando la feria baja las persianas. Es decir, hacia donde apuntará la industria este año y en los próximos. Qué caminos va a tomar. Y les puedo asegurar también que -salvo excepciones- cuando los gigantes como Amazon, Apple, Google, Samsung, Intel y varias otras empresas dicen “vamos para allá”, lo cumplen.
Y este año la diferencia sustancial respecto a otras ferias del pasado es que las tendencias que antes eran sólo promesas, hoy son una realidad. Repasemos:
Inteligencia artificial (IA) porque ya todo está conectado a la nube. La movilidad del futuro en las grandes urbes (autos autónomos y otras opciones). Los objetos en el hogar enlazados con parlantes inteligentes que se controlan con la voz humana, relojes inteligentes y conectividad 5G, enormes televisores ultradelgados y con ultra calidad de video con definiciones de imágenes que ya el ojo humano no puede captar (8K).
Hoy sabemos que sin la nube no existiría nada de lo que hacemos en internet o desde nuestros móviles. El negocio crece y promete agrandarse aún más. Está dominado por Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure. El año pasado IBM compró Red Hat por 39 mil millones de dólares! Y unen fuerzas Telefónica Business Solutions con Huawei para ofrecer a sus clientes Open Cloud, se suma Oracle, IBM y Salesforces, entre otras.
El 5G fue la estrella del CES porque este año debutará comercialmente la red en EEUU, Europa y Asia. Promete velocidades de conexión de hasta 100 veces más que una conexión de 4G actual. Impactará fuerte en las industrias más que en el celular del usuario común. Será clave por ejemplo, en la expansión de los vehículos autónomos, la Inteligencia Artificial, la salud digital, las ciudades inteligentes (smart cities) y en el ecosistema de los objetos conectados (IoT). No hay dudas de que el 5G hará un mundo distinto, nuevo.
Otra gran estrella fue la Inteligencia Artificial, que es básicamente cuando las máquinas aprenden de nosotros, de nuestros usos y costumbres y actúan en consecuencia en base a los millones de datos que generamos sin saberlo (big data). En el CES hubo robots de todo tipo: Samsung mostró cuatro robots asistentes muy interesantes, hubieron muchos tipo ositos para chicos (el perro Aibo fue la atracción) hasta un panadero: una máquina llamada BreadBot, que fabrica hasta 230 panes por día.
Interesantes fueron unos modelos de televisores Samsung con IA que detectan el contenido que estamos viendo (un partido de fútbol o una película, por ejemplo) y ajustan automáticamente el sonido, la calidad de imagen y los colores a cada necesidad. Vi muchas heladeras y hornos que traen una Doña Petrona virtual que nos ayuda a cocinar en base a recetas paso a paso que aparecen en las pantallas de los electrodomésticos. Y que a su vez detectan que tipo de comida metemos en el horno (Whirpool) para elegir temperatura, tiempo, tipo de cocción, etc. Un mundo digitalizado y en modo automático, se supone que para que cada vez sea todo más fácil. Y lo que vemos es apenas el principio de esta verdadera revolución.
Se fue otro CES que dejó muchísima información valiosa y varios productos que valen la pena. Les iré contando más a lo largo del año en este espacio.
Con el mismo objetivo que me propongo siempre: que la tecnología no termine siendo, como la cerveza, pura espuma.
El autor es Editor General de Forbes Argentina. Su último libro: "Las máquinas no pueden soñar" se puede descargar gratis en www.inteligencia.com.ar



