Las estadísticas indican que en 2017 hubo 60 accidentes graves y 14 muertes, que se produjeron por no usar casco o llevarlo puesto de manera inadecuada
Los especialistas alertan que la pérdida de líquido corporal aumenta con las altas temperaturas y puede traer consecuencias graves sobre la salud especialmente en grupos vulnerables, como niños, ancianos y embarazadas.