Aunque el Nobel le fue injustamente esquivo, Borges es considerado por estudiosos, críticos y colegas el escritor más importante del siglo XX. "Una eternidad inmerecida", habría acotado él.
En 1965, Jorge Luis Borges visitó el Colegio Inmaculada Concepción, en Santa Fe, invitado por el actual papa Jorge Bergoglio, en aquel entonces maestrillo. Como Borges ya se estaba quedando ciego, le pidió al cura que lo afeitara y él accedió.