El especialista se refiere a una evaluación formativa, que tenga en cuenta las distintas realidades en las que viven los alumnos y alumnas, los recursos con los que contó en esta etapa, si alguien lo pudo ayudar o con las tareas, y el clima de convivencia en su núcleo familiar, entre otros aspectos.
Subrayó que, en este contexto, la nota es lo menos importante, pero sí servirá para saber cuál será el camino a seguir.
Castro Santander manifestó que sería muy importante realizar una evaluación diagnóstica cuando se termine el aislamiento, justamente para ver qué sucedió con los niños y niñas, qué aprendieron, qué dificultades tuvieron y qué intereses fueron surgiendo a lo largo de la cuarentena.
Tres brechas
En cuanto a la educación, el licenciado explicó que la pandemia puso en jaque muchas de sus viejas estructuras.
"De repente, los docentes, familias y estudiantes se vieron frente a enormes desafíos. A mi criterio, hay tres brechas que se han puesto en evidencia con la pandemia: la brecha didáctica, la brecha tecnológica y la cultural" "De repente, los docentes, familias y estudiantes se vieron frente a enormes desafíos. A mi criterio, hay tres brechas que se han puesto en evidencia con la pandemia: la brecha didáctica, la brecha tecnológica y la cultural"
La primera es una barrera que parte sobre todo desde los docentes y tiene que ver con la poca familiarización que tienen con los contenidos digitales, y la virtualidad en general.
"Hacer videos, mediar los contenidos para adaptarlos a la educación a distancia, no es una tarea fácil, porque las escuelas están pegadas a las estructuras viejas, y este aspecto todavía no termina de integrarse".
Muy ligada a esta, se encuentra la brecha tecnológica. "Debido a la necesidad de bajar los contenidos de la web, se puso en evidencia que el
60% de los alumnos no estaba en condiciones de seguir una educación en un aula virtual. Hay que considerar que la Argentina, es el país de Latinoamérica que peor inversión en infraestructura para conectividad ha realizado.
El tercer aspecto, tiene que ver con la brecha cultural.
"La educación a distancia obliga al docente a preguntarse ¿la mamá o papá ayuda al alumno con las tareas? ¿Tienen contacto con materiales didácticos? ¿cuentan con una biblioteca? ¿cuál es el grado de educación que han recibido sus padres?" "La educación a distancia obliga al docente a preguntarse ¿la mamá o papá ayuda al alumno con las tareas? ¿Tienen contacto con materiales didácticos? ¿cuentan con una biblioteca? ¿cuál es el grado de educación que han recibido sus padres?"
Todos estos elementos convergen, y en la educación presencial, quedan mitigados por la intervención del docente.
"Cuando sacás al chico de la escuela, le estás restando ese rol compensador que hace años que la escuela cumple". "Cuando sacás al chico de la escuela, le estás restando ese rol compensador que hace años que la escuela cumple".
Recomiendan recreos más largos
Acerca del planteo realizado por el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, quien manifestó como posibilidad que una vez que se retome el ciclo lectivo los alumnos cursarán pero sin salir al recreo, Castro Santander se mostró en total desacuerdo.
"En una primera etapa post aislamiento, Los chicos deben reforzar los lazos afectivos, que no necesariamente implica proximidad física, pero sí momentos lúdicos, de esparcimiento", explicó Castro Santander, y agregó "No sólo deben haber recreos, sino recreos más largos".
Además, destacó que el recreo no tiene por qué ser un tiempo muerto, sino que puede utilizarse para reforzar algunos conceptos a través del juego, para reforzar los vínculos entre los alumnos y los docentes.