En las profundidades de la Amazonía peruana crece un árbol que puede tardar cientos de años en alcanzar su máximo desarrollo. Su madera es extremadamente resistente y tiene un alto valor comercial no solo en la región de América del Sur, sino en el mundo entero.
Esa combinación convirtió al árbol conocido shihuahuaco (Dipteryx micrantha) en uno de los ejemplares más buscados por la industria maderera y también en una de las especies más afectadas por la tala ilegal.
El árbol de América del Sur que buscan las mafias: talan 184.000 ejemplares por año y su madera vale millones
Cada año desaparecen en Perú unos 184.000 ejemplares, es una extracción equivalente a más de 500 árboles diarios. El problema adquiere otra dimensión cuando se considera que un árbol eliminado en cuestión de horas puede haber necesitado varias generaciones para crecer. El shihuahuaco es una especie característica de los bosques amazónicos y su madera destaca por su elevada densidad y resistencia.
Por esas propiedades es utilizada, entre otros productos, en pisos de parquet y construcciones. La demanda internacional convirtió a estos árboles de gran tamaño en un recurso particularmente atractivo para quienes operan fuera de los circuitos legales. La especie se encuentra bajo controles internacionales, el shihuahuaco figura en el Apéndice II de CITES, lo que establece regulaciones para su comercio. Sin embargo, la existencia de controles no impidió que continuara la extracción clandestina.
¿Quiénes son los que buscan a este árbol?
Distintos estudios sobre la cadena comercial estimaron que una proporción elevada de la madera comercializada presenta riesgo de haber sido obtenida de manera ilegal.
El desafío aparece especialmente en el momento en que la madera sale del bosque. Una vez cortados, trasladados y procesados los ejemplares, rastrear su procedencia puede resultar complejo. La falta de trazabilidad facilita que madera obtenida ilegalmente termine mezclada con cargamentos de origen autorizado.
El problema tampoco queda restringido al territorio peruano. La madera amazónica forma parte de un mercado internacional en el que participan distintos países consumidores. Estados Unidos, por ejemplo, cuenta con la Lacey Act, una legislación que prohíbe el ingreso y comercialización de productos elaborados con madera obtenida ilegalmente.
China, por su parte, es uno de los grandes mercados mundiales para productos de madera tropical. La demanda internacional hace que el control sobre el origen de estas materias primas sea un elemento clave para evitar que la tala clandestina encuentre nuevos destinos.
En pocas palabras
- Extracción ilegal: El shihuahuaco, árbol amazónico de madera valiosa, sufre tala clandestina masiva en Perú.
- Impacto ecológico: La desaparición anual de 184.000 ejemplares afecta la rica biodiversidad de la Amazonía peruana.
- Comercio global: A pesar de controles internacionales, la madera de shihuahuaco se comercializa, dificultando su trazabilidad.


