Todas o la gran mayoría de las personas tienen o han tenido un amigo tóxico en alguna ocasión. Por alguna razón, sus hábitos y conductas inapropiadas pueden hacerte sentir mal, e incluso presentan señales de las que cuesta darse cuenta.
En este sentido, el sitio Psicología y Mente describe siete señales o hábitos comunes que te ayudarán a identificar a un mal amigo, como también a darte cuenta de que ese vínculo ya no es para ti.
Señales para identificar a un mal amigo
- Reciprocidad nula: la balanza entre dar y recibir se inclina notablemente, siendo tú quien aportas y tu amigo quien raramente tiende su mano. Ellos demandan atención, pero rara vez te la prestan a ti.
- Crítica constante: las críticas y el hacerte sentir mal forman parte del día a día en vuestras conversaciones, todo para que tu "amigo" eleve su status por encima de ti.
- No puedes confiar tus intimidades: aquellos pocos a quienes confiamos nuestros secretos deben ser realmente fieles, además de saber confiarte a ti sus secretos también.
- Sacan la peor versión de ti: tu mejor amigo no es capaz de estar a tu lado para acompañarte durante un mal momento.
- Decepción constante: indica que este tipo de amistades son difícilmente reconducibles.
- No respeta a tu pareja, familia o hijos: el amigo puede sobrepasar ciertos límites, y eso puede hacernos sentir mal si critica o desprecia a alguien a quien queremos.
- Él quiere tener una relación sentimental contigo, pero tú no: se trata de un problema que se puede prevenir si impones el sentido común.
Cómo terminar la relación con un amigo
Para terminar una amistad con un amigo, lo ideal es tener una conversación abierta y honesta. Es importante hacerlo con calma y empatía, evitando el enfado, la queja o el dolor. Algunas recomendaciones para terminar una amistad son:
- Hablar en persona: Es preferible hablar frente a frente, en un lugar privado, pero no completamente solo.
- Expresar las razones: Es importante explicar por qué se quiere terminar la amistad.
- Ser asertivo: Expresarse de forma asertiva y respetar las opiniones de la otra persona.
- Ser humilde: No ser orgulloso y ser compasivo.
- No culpar: No apuntar con el dedo hacia otra parte.
- No explicar cada detalle: No es necesario explicar cada detalle de cómo se decidió poner fin a la amistad.
- Desear lo mejor: Decirle sin rodeos que se le desea lo mejor.





