Sandrine, la sommelier de Burdeos que eligió Mendoza

Por sus venas no corre sangre azul. Tampoco roja, si no bordó, ya que es digna hija de Burdeos, sudoeste de Francia. Como amante del vino, cuando quiso viajar más allá del horizonte y dejar sus tierras gasconas, su destino no pudo ser otro que Mendoza. Sandrine Rives tomó su pequeño hijo, su esposo colombiano, y hace cinco años se vino a la Tierra del Sol y del Buen Vino.

"Nací en un viñedo en Bordeaux, ya que mi abuelo tenía viñas allá. Viví conectada con el mundo del vino. El vino fue siempre mi pasión" "Nací en un viñedo en Bordeaux, ya que mi abuelo tenía viñas allá. Viví conectada con el mundo del vino. El vino fue siempre mi pasión"

Sandrine Rives

Sandrine cumple este jueves 48 años, y hace cinco que vive en Mendoza, trabajando como sommelier independiente. "Actualmente estoy trabajando como coorganizadora, junto a la Alianza Francesa, de un evento llamado La Vie en Rose, para festejar el día de San Valentín, el 14 y 15 de este mes. Es una gran reunión, donde participan 40 bodegas de Argentina y Francia, y habrá más de 60 etiquetas de vino y champagne rose para degustar", explicó entusiasmada la rubia francesa.

"Cuando me vine cambié una zona vitivinicola por otra, y terminé de estudiar en la Escuela Argentina de Sommelier. Me vine con mi esposo e hijo más chico, y no hablaba nada de español, todavía lo estoy aprendiendo y cuesta mucho….  ", explica Sandrine.

Inquieta y emprendedora

Sobre su actividad desde que llegó a nuestra provincia, explica: "Estaba un poco aburrida y decidí poner un bar de tapas en La Alameda, pero no estaba bien ubicado, y yo tampoco tenía tantos contactos. Así que funcionó un año y medio lo cerré. En esa época también me separé. Luego hice un restaurante a puertas cerradas, con un cheff francés amigo, hasta que cerca de dos años él se volvió a Francia. Yo ya estaba estudiando para sommelier y comencé a ejercer ese trabajo en un restaurante peruano de Chacras de Coria", comenta con su marcado acento galo sus inicios. 

"Luego de eso estuve un tiempo en Lima Perú, en el restaurante Sato Kitchen, considerado uno de los mejores cinco de la ciudad. Pensé en quedarme, pero mi hijo va a la escuela acá en Mendoza y se complicaba todo, por eso volví", aclaró, para continuar explicando: "Ahora estoy trabajando sobre un proyecto para irme a trabajar al Caribe, República Dominicana, pero seguir relacionada con Argentina. Yendo de un lugar a otro".

Su visión sobre Mendoza

“Me encanta Mendoza. Después de cinco años de vivir acá, tengo amigos que son realmente mi familia, ya que aparte de mi hijo más pequeño, no tengo familiares”, cuenta Rives.

"La gente de Mendoza me pareció muy distinta de los franceses, pero es cálida. Como en todo lugar, hay de todo tipo de personas, pero de verdad me recibieron re bien. Acá me siento bien" "La gente de Mendoza me pareció muy distinta de los franceses, pero es cálida. Como en todo lugar, hay de todo tipo de personas, pero de verdad me recibieron re bien. Acá me siento bien"

Sandrine Rives

Nuestro vino según una especialista

Su legado familiar y su propia decisión de trabajar en el mundo del vino hacen de Sandrine una especialista con gran currículum, y consultada sobre nuestro producto emblemático, analiza: "El vino mendocino ha tenido en cinco años un crecimiento increíble. La madera desapareció poco a poco, y para dar mucho más lugar a la fruta. Esto hace que el vino sea mucho más suave, más joven. Es un cambio total. También he visto que hay una vuelta al vino rosado ahora en Argentina. El país va siendo una potencia y mejorando cada día más", concluyó.

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