Revisar la presión de las ruedas antes de emprender un viaje o durante la rutina semanal parece una tarea inofensiva. Sin embargo, existe un hábito sumamente extendido entre los conductores que puede pasar desapercibido y terminar derivando en un accidente vial.
El error consiste en medir e inflar los neumáticos cuando están calientes, es decir, inmediatamente después de haber circulado durante varios kilómetros por la ciudad o la ruta.
Los peligros de circular con neumáticos desinflados
Al rodar, la fricción del caucho con el asfalto incrementa la temperatura interna del aire, provocando su expansión. Esto hace que el medidor marque una presión superior a la real en las ruedas.
Conducir con una presión inferior a la adecuada no solo deteriora a tu auto, sino que compromete de manera directa la seguridad al volante de las siguientes formas:
- Pérdida de control y derrapes: un neumático mal inflado reduce la adherencia en curvas y duplica la distancia necesaria para frenar ante una emergencia.
- Mayor riesgo de reventón: al circular desinflada, la cubierta sufre una deformación excesiva en sus laterales, lo que genera una sobretemperatura que puede romper la estructura interna del neumático en plena marcha.
- Peligro de aquaplaning: en días de lluvia, la falta de presión impide que el dibujo de la banda de rodamiento canalice el agua correctamente, favoreciendo la pérdida total de tracción.
- Mayor consumo de combustible: la resistencia al rodamiento aumenta, obligando al motor a realizar un mayor esfuerzo y acelerando el desgaste irregular del caucho.
La forma correcta de medir el aire de las ruedas
Para evitar cualquier tipo de riesgo, los especialistas remarcan que la medición de las ruedas debe realizarse siempre con el neumático en frío, es decir, habiendo recorrido menos de 3 kilómetros o tras dejar el vehículo detenido durante al menos dos horas.
Por otro lado, es fundamental consultar la tabla de valores sugerida por el fabricante y no olvidar controlar el estado de la rueda de auxilio antes de salir a la ruta.
En pocas palabras
- Hábito peligroso: inflar las ruedas del auto en caliente puede causar un accidente vial.
- Riesgos: neumáticos desinflados provocan pérdida de control, mayor distancia de frenado y riesgo de reventón.
- Recomendación: medir la presión de las ruedas siempre en frío para garantizar la seguridad.


