Lo que comenzó como una medida extrema ante el miedo de contagiarse de coronavirus se transformó en una pesadilla para 3 niños. Aunque las resricciones habían empezado a desaparecer, los padres decidieron mantener a los pequeños aislados, pero al ser rescatados las autoridades se encontraron con una escena terrorífica.
Una pareja obligó a sus hijos a vivir encerrados por más de 3 años por miedo al COVID
Christian Steffen, un reclutador tecnológico de 53 años, y su esposa Melissa Ann Steffen, de 48, se instalaron junto a sus tres hijos en una vivienda alquilada en España. Tras haberse contagiado de coronavirus, la pareja cayó en un "miedo insuperable" al contagio, lo que los llevó a tomar la drástica decisión de aislar por completo a la familia.
Durante casi cuatro años, entre diciembre de 2021 y abril de 2025, el matrimonio mantuvo encerrados a sus hijos, entre los que se encontraban un niño de diez años y dos gemelos de ocho, sin permitirles jamás pisar la calle, asistir a la escuela ni comunicarse con otros.
La rutina en la casa comenzó a volverse insoportable, a tal punto que solo el padre salía a comprar algunas comidas y medicamentos e incluso los menores crecieron entre basura, desechos de animales, medicamentos y pañales sucios.
Debido a las pésimas condiciones de vida, la falta de atención médica desde 2019 y el encierro prolongado en cunas demasiado pequeñas, los niños desarrollaron piernas arqueadas, problemas para caminar, dermatitis y un severo retraso en el desarrollo, al punto de que los gemelos no sabían leer ni escribir.
La pesadilla llegó a su fin gracias a una vecina quien sospechó al notar que las persianas jamás se abrían y que la lista de compras del padre incluía grandes cantidades de pañales. Tras sus denuncias, la policía ingresó a la vivienda el 28 de abril de 2025 y rescató a los menores del lugar.
Finalmente, en mayo de 2026, la justicia española condenó a los padres a dos años y diez meses de prisión por violencia psicológica y abandono familiar. Además, se les retiró la patria potestad, se les impuso una orden de alejamiento y los obligó a indemnizar con 30.000 euros a cada hijo, mientras los niños permanecen bajo la tutela de los servicios sociales para superar el trauma.
En pocas palabras
- Aislamiento extremo: padres encerraron a sus tres hijos por más de 3 años por temor al COVID.
- Condiciones deplorables: los menores vivían entre basura, sin higiene, con retraso en el desarrollo y problemas de salud.
- Rescate y condena: una vecina alertó a la policía, los niños fueron rescatados y los padres condenados a prisión.


