Un nuevo análisis de ADN documentó un complejo registro biológico conservado en el Santo Sudario. El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, aplicó métodos avanzados de secuenciación en muestras oficiales tomadas en 1978.
Los investigadores lograron un recuento exhaustivo sobre el material acumulado en el tejido a través de los siglos.
Hallazgos genéticos
La reliquia históricamente asociada con Jesús contiene evidencias de los múltiples lugares o individuos con los que tuvo contacto. La profesora Noemi Procopio participó en el proyecto internacional para analizar el misterioso manto de Turín.
El equipo detectó linajes de ADN mitocondrial humano, junto con bacterias, hongos y microorganismos amantes de la sal. La ciencia forense permitió además identificar material de trigo, zanahorias, plátanos, vacas, cerdos, perros, gatos e incluso coral rojo del Mediterráneo.
Procopio brindó detalles sobre las conclusiones obtenidas a partir de las técnicas genómicas aplicadas en los laboratorios. "El manto continúa fascinando a historiadores, científicos y al público en general. Estamos encantados de dar a conocer nueva información sobre la complejidad biológica conservada dentro de las muestras recolectadas hace casi 50 años mediante la aplicación de nuevas tecnologías forenses de vanguardia", explicó la académica.
"Representa un rico archivo de información genética que se ha acumulado durante siglos de interacción humana y exposición ambiental", añadió la experta de la Universidad de Lancashire. "Aunque la evidencia de ADN no puede responder todas las preguntas sobre la edad o autenticidad de la tela, proporciona conocimientos novedosos sobre su historia biológica", puntualizó en el texto oficial.
A modo de cierre, la especialista indicó que el trabajo demuestra cómo los avances forenses logran obtener nueva información a partir de artefactos históricos.

