"Quién iba a decir que en pleno 2026 volveríamos a escuchar la expresión ‘caZa de travestis’".
"No somos peligrosas, estamos en peligro": el dolor de una mendocina trans tras el ataque a sus compañeras
Clara Fox vive en Buenos Aires, pero nació en Mendoza y es activista por los derechos de la comunidad trans. Su desgarrador mensaje
La pregunta de Clara Fox no es retórica. Tiene detrás una mezcla de tristeza, indignación y desconcierto. Después de tantos años de luchas, de derechos conquistados y de esfuerzos por construir una sociedad más justa, la mujer trans mendocina, radicada en Buenos Aires, siente que una parte de esa historia vuelve a retroceder de golpe. Lo que ocurrió en los Bosques de Palermo no solamente la conmocionó: la hizo sentir que las heridas de su comunidad siguen abiertas.
La madrugada del lunes 2 de noviembre, un grupo numeroso de jóvenes que circulaba en bicicleta atacó a mujeres trans y travestis que se encontraban trabajando en la zona de las avenidas de los Ombúes y Andrés Bello, en los Bosques de Palermo. Hubo persecuciones, insultos, golpes con palos, piedras, botellas y otros objetos. Los propios agresores filmaron parte de la secuencia y difundieron las imágenes en redes sociales. Al menos seis mujeres resultaron heridas y una sufrió lesiones particularmente graves en una oreja.
El dolor por la agresión a mujeres trans en los Bosques de Palermo
Pero para Clara hay algo que vuelve todavía más doloroso el episodio: no se trató de una situación inesperada ni de un hecho aislado. Las compañeras venían denunciando hostigamientos y agresiones desde hacía meses. Habían advertido que estaban en peligro. Y, sin embargo, la violencia se repitió.
"Jamás imaginé que, después de tantas luchas, tantas conquistas y tantos años intentando construir una sociedad un poco más justa, volveríamos a encontrarnos con semejantes expresiones de odio y violencia hacia nuestra comunidad", expresa.
Clara no habla desde la distancia. Muchas de las mujeres atacadas son amigas, compañeras y personas cercanas. Desde que conoció lo sucedido se puso a disposición para acompañarlas, asistirlas y ayudarlas en lo que necesitaran. Su reacción fue inmediata, casi instintiva, como si el sufrimiento de las otras también le perteneciera.
"Como mujer trans y travesti, siento que nos han vuelto a golpear en lo más profundo. No solamente por la brutalidad con la que atacaron a nuestras compañeras, sino porque detrás de cada una de ellas hay una historia, una vida, una persona que simplemente intenta salir adelante", dice.
Y es justamente allí donde su mensaje adquiere una dimensión que excede las imágenes que circularon durante los últimos días. Las mujeres agredidas estaban trabajando. Salían a buscar el sustento cotidiano, a reunir el dinero para pagar sus habitaciones, sostener sus viviendas y poder comer.
"Mujeres que estaban trabajando para sostener sus viviendas"
Los detalles de las agresiones son difíciles de asimilar. Clara habla de cuerpos lastimados, heridas, cortes y golpes que requirieron atención médica, incluso suturas de hasta 15 puntos en la cabeza. Menciona las orejas, los cuellos, los rostros y distintas partes del cuerpo marcadas por una violencia que todavía cuesta comprender.
"Si tuvieran la posibilidad de ver las imágenes y conocer de cerca lo que atravesaron, entenderían que no estamos hablando de un hecho menor. Estamos hablando de vidas que estuvieron expuestas a una violencia salvaje", manifestó, en diálogo con Diario UNO.
Sin embargo, insiste en que la preocupación no puede agotarse en el episodio que se hizo público. "Esto no comenzó el sábado. Hace más de tres meses que varias compañeras vienen denunciando situaciones de violencia. ¿Cuántas veces más tenemos que advertir que estamos en peligro para que alguien nos escuche? ¿Cuántas veces más tenemos que esperar a que haya heridas, sangre y sufrimiento para que se tomen medidas?".
En las horas posteriores al ataque, Clara buscó estar cerca de las víctimas. No quiso quedarse en una publicación de repudio ni limitar su reacción a las palabras. Las acompañó y participó de las acciones impulsadas para reclamar respuestas. Las mujeres fueron recibidas en la Federación Argentina LGBT, donde avanzaron con una denuncia conjunta y comenzaron a organizar nuevas presentaciones ante organismos de la Ciudad de Buenos Aires.
"Me puse a disposición de mis compañeras", dijo Clara Fox
"Desde el primer momento me puse a disposición de las chicas. Muchas son amigas, compañeras y personas muy cercanas a mí. Las acompañé, las asistí y traté de estar presente en todo lo que necesitaran. Y quiero decirlo porque no debería ser nuestra responsabilidad resolver con solidaridad lo que el Estado tiene la obligación de garantizar. Sin embargo, cuando una compañera necesita ayuda, no podemos mirar para otro lado", reflexionó.
En su reflexión aparece también su propia historia. Clara sabe lo que significa sentirse vulnerable, atravesar momentos de soledad y tener que encontrar fuerzas para seguir adelante. Por eso, cuando una compañera necesita ayuda, no puede permanecer indiferente.
"Quienes me conocen saben de dónde vengo, conocen mi historia, mis luchas y todo lo que me ha costado llegar hasta acá. Nunca hice lo que hago buscando reconocimiento ni aceptación. Lo hago porque me nace del corazón, porque yo también conocí la oscuridad, porque sé lo que significa sentirse sola, vulnerable y sin demasiadas oportunidades".
En ese camino, reconoce que hubo personas que la sostuvieron y le tendieron una mano cuando más lo necesitaba. Esa experiencia es la que hoy intenta devolver a otras mujeres que atraviesan situaciones difíciles.
"Nadie sale adelante completamente sola. Yo tuve la fortuna de encontrar personas maravillosas que me sostuvieron, que me dieron una mano y que fueron fundamentales para que hoy pueda estar donde estoy. Por eso, cuando veo a una compañera atravesando una situación así, no puedo permanecer indiferente. Porque sé lo que significa necesitar que alguien esté ahí".
La mendocina también pone el acento en una realidad que, según plantea, suele quedar relegada cuando se habla de inclusión: las dificultades concretas para acceder a un empleo, alquilar una vivienda y sostener una vida digna. Muchas mujeres trans y travestis continúan encontrando puertas cerradas en el mercado laboral y deben resolver su subsistencia día a día.
"No podemos seguir hablando de inclusión mientras tantas mujeres trans y travestis continúan viviendo en condiciones de extrema vulnerabilidad. Nadie debería tener que exponerse a situaciones de riesgo para poder comer o tener un techo".
Las mujeres trans no deben aparecer en las noticias por agresiones
Por eso, además de reclamar justicia por las agresiones, pide que los medios de comunicación no abandonen el tema cuando deje de ocupar los primeros lugares de la agenda. No quiere que las mujeres trans aparezcan en las noticias solamente cuando son víctimas de ataques o cuando sus vidas terminan en una tragedia.
"No queremos ser noticia únicamente cuando nos golpean, cuando nos lastiman o cuando alguna de nosotras pierde la vida. Queremos que también se hable de nuestras necesidades, de nuestra falta de oportunidades, de nuestros derechos y de todo lo que todavía falta conquistar", dijo.
La investigación judicial busca determinar quiénes participaron de las agresiones y esclarecer lo sucedido. La causa se inició por lesiones que podrían estar agravadas por el odio a la identidad de género. Mientras tanto, las organizaciones y las propias víctimas reclaman que las denuncias sean escuchadas y que existan medidas concretas para evitar nuevos episodios.
Clara quiere que haya memoria, compromiso y respuestas. Que las compañeras puedan volver a trabajar sin miedo, caminar tranquilas y dejar de mirar constantemente por encima del hombro para comprobar si alguien las persigue.
Un mensaje para toda la sociedad: las mujeres trans tienen derecho a una vida digna
Pero cuando llega al final de su mensaje, su reclamo abandona cualquier formulación institucional y se convierte en algo mucho más elemental. Ya no habla de expedientes, denuncias ni organismos. Habla del derecho a tener una vida. A enamorarse, a compartir una comida, a pagar un alquiler, a cumplir sueños y a envejecer.
"Nosotras no queremos terminar en una comisaría, en un hospital o en una morgue. No queremos que nuestras familias y amistades tengan que reconocernos detrás de una noticia dolorosa. Nosotras queremos vivir".
Y enumera aquello que, en definitiva, debería ser posible para cualquier persona: trabajar, tener una casa, llegar a fin de mes, enamorarse, compartir momentos con quienes quiere y cumplir los proyectos que alguna vez imaginó.
"No pedimos privilegios. Pedimos lo mismo que cualquier ser humano: respeto, oportunidades, protección y el derecho a vivir en paz", sintetizó.
Hay una frase que Clara recupera para expresar el sentimiento que atraviesa a tantas compañeras: "Si tocan a una, nos tocan a todas". No se trata solamente de una consigna. Es también una manera de explicar por qué el dolor de las mujeres agredidas en Palermo se multiplicó entre quienes, aun sin haber estado allí, sintieron que podían haber sido cualquiera de ellas.
La frase con la que cierra su mensaje resume todo lo que intenta transmitir. Es un grito, pero también una advertencia que no debería necesitar más víctimas para ser escuchada.
"Estamos en peligro"
"No somos peligrosas, estamos en peligro".
Clara Fox, mendocina, mujer trans y activista, no quiere que dentro de unas semanas la sociedad haya olvidado lo que ocurrió en Palermo. Quiere que las compañeras reciban protección, que haya justicia y que ninguna tenga que volver a salir a la calle preguntándose si regresará a su casa.
Después de tantos años de lucha, su pedido no parece demasiado ambicioso. Es, en realidad, el más básico de todos: poder vivir sin miedo.
En pocas palabras
- Clara Fox: activista trans de Mendoza, residente en Buenos Aires, denuncia la violencia y el retroceso en derechos tras un ataque en Palermo.
- Agresión en Palermo: jóvenes en bicicleta atacaron a mujeres trans y travestis que trabajaban en la zona, dejando al menos seis heridas.
- Petición social: Fox exige que se hable de las necesidades, oportunidades y derechos de la comunidad trans, no solo de las agresiones.



