Un paciente acudió a la guardia de un hospital desconcertado por un síntoma que desafiaba toda lógica cotidiana: de manera totalmente espontánea, su fosa nasal derecha comenzó a expulsar sangre de forma constante.
Sin antecedentes de golpes recientes en la cara, fracturas o patologías previas, el hombre de 38 años experimentó un calvario durante semanas. El cuadro consistía en un par de gotas de sangre cada hora, acompañadas de mucosidad teñida de rojo cada vez que tosía o carraspeaba. La historia terminó con un giro sorprendente.
Un visitante inesperado
El verdadero giro de la historia se produjo al examinar minuciosamente la cavidad nasal del paciente mediante una endoscopia de alta precisión dentro del hospital.
Los especialistas descubrieron una causa tan insólita como escalofriante: el hombre albergaba un gusano parásito vivo de gran tamaño, que se encontraba firmemente adherido y alimentándose de su sangre.
El abordaje científico demostró que se trataba de un parásito de agua dulce. Al profundizar en el interrogatorio, los médicos descubrieron que veinte días antes de la consulta, el paciente había realizado una excursión de trekking en una zona montañosa, donde se había refrescado y lavado la cara con agua de manantial natural y sin filtrar.
En ese preciso instante, el diminuto organismo ingresó al cuerpo y comenzó su ciclo de crecimiento, y para alimentarse se nutría de la sangre del afectado.
Cómo se solucionó el problema
Para solucionar el problema, el equipo de hospital actuó con rapidez: aplicaron anestesia local y, mediante un catéter de succión, lograron extraer al intruso completamente intacto y con vida.
El resultado fue contundente: tras un riguroso control médico a la semana siguiente, el paciente no volvió a registrar ni un solo síntoma de sangrado, cerrando este capítulo de terror biológico con una anécdota que jamás olvidará.
“Las sanguijuelas nasales son una causa poco común, y nadar en aguas estancadas o lavarse con agua natural sin tratar o beberla son factores de riesgo”, escribieron los médicos en el informe del caso, que puede verse a traves del siguiente link.
En pocas palabras
- Paciente con sangrado nasal: un hombre de 38 años experimentó hemorragias nasales constantes durante semanas.
- Hallazgo insólito: médicos descubrieron un gusano parásito vivo alimentándose en su fosa nasal mediante endoscopia.
- Origen y solución: el parásito ingresó al lavarse la cara con agua de manantial sin filtrar; fue extraído vivo en el hospital.


