Con la llegada de las altas temperaturas, el bienestar de tu mascota se convierte en una prioridad. Sin embargo, muchos dueños cometen errores involuntarios al elegir el rincón de descanso. Si has notado que tu perro prefiere dormir en el suelo del baño o sobre las baldosas antes que en su propia cama, es una señal clara.
Para que tu perro descanse realmente, el lugar ideal donde colocar su cama es aquel que combine tres factores: sombra permanente, ventilación cruzada y suelo térmicamente neutro.
El lugar ideal para colocar la cama de tu perro en verano
Aunque el patio parece el lugar más obvio para colocar la cama de tu mascota por ser "al aire libre", el cemento y los materiales de construcción absorben el calor durante el día y lo liberan por la noche (efecto de inercia térmica).
Por otro lado, la cocina suele ser el punto más caliente de la casa debido al funcionamiento constante de la heladera y el horno, además de la falta de corrientes de aire fluidas, por lo que no debe ser una opción para tu perro.
Los pasillos interiores o las habitaciones orientadas hacia el sector más fresco de la casa (donde no da el sol de la tarde) son los ganadores. La clave está en permitir que el aire circule; una cama ubicada entre dos aperturas (puerta o ventana) para que el calor de tu mascota se disipe más rápido.
Si la cama es de materiales sintéticos o peluche, el perro sentirá que duerme sobre una estufa. Opta por fundas de algodón o telas transpirables.
Si tu mascota es de una raza con mucho pelo o braquicéfala (como el Bulldog o el Pug), considera elevar su cama unos centímetros del suelo usando una estructura de malla.
Ten en cuenta que tu perro es el mejor termómetro. Si lo ves buscando las zonas de tránsito o estirándose en el suelo de piedra, es momento de trasladar su cama a un sitio más estratégico.
Síntomas del golpe de calor en perros
- Jadeo excesivo y respiración rápida/nerviosa.
- Salivación abundante o babeo espeso.
- Encías y mucosas color rojo intenso, pálidas o azuladas/moradas.
- Debilidad muscular, tambaleos o falta de equilibrio.
- Temperatura corporal elevada (por encima de ).
- Decaimiento, mareos o aturdimiento.
- Signos graves: Vómitos, diarrea, convulsiones, deshidratación o pérdida de conciencia.






