María Belén Giménez nació hace 42 años, el 9 de enero de 1978. Fue en una finca del distrito de Eugenio Bustos, en San Carlos. La recibió una partera, de nombre Miriam Muñoz, que, al parecer, fue la que conectó a la madre biológica de Belén, con Carmen Giménez, la mujer que la adoptó.
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Belén pasó 36 años sin animarse a saber acerca de sus orígenes, porque hasta el 2014 la persona que la adoptó y la crió estaba viva y ella no quería causarle ningún dolor.
Sin embargo, nunca dejó de pensar en que quería saber quién la había parido y qué le había sucedido para tener que darla en adopción.
Actualmente, y desde su residencia en Palmas de Mallorca, España, Belén lucha por obtener datos de su familia biológica, aunque sabe que a tantos kilómetros de distancia, la búsqueda no será fácil.
Una vida llena de preguntas
La mendocina que busca su identidad, cuenta que cuando era muy chiquita, su mamá ya era muy grande -le llevaba 48 años- y ella se preguntaba por qué era mucho mayor que las mamás de los demás chicos de su edad.
Así que una vez se animó a preguntarle. Su madre adoptiva, lejos de ensayar una respuesta inventada, le dijo la verdad: que ella era su hija del corazón, pero que su mamá biológica la había tenido que dar en adopción.

