Problemática social

En Mendoza se atendieron casos de chicos alcoholizados a partir de los 8 años

Además de ser la droga de consumo más frecuente, el alcohol se está volviendo la puerta de entrada a las adicciones a una edad cada vez a más temprana.

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Así lo indicó el director del Departamento de Toxicología del Ministerio de Salud de la Provincia, Sergio Saracco.

El funcionario manifestó que en los últimos años la etapa en la que los chicos comienzan a beber se inicia antes.

Saracco dijo que reciben consultas por niños de hasta 8 años que ingresan a hospitales pediátricos como el Notti o el Fleming por haber consumido alcohol. 

Además, remarcó que a partir de los 12 años, comienzan a intoxicarse por consumir este tipo de bebidas.

Consecuencias en los niños 

El profesional sostuvo que una de las grandes consecuencias en ingerir bebidas alcohólicas a temprana edad, es que en esta etapa de la vida, el cerebro está aún en formación y por lo tanto, las afecciones que recibe en sistema nervioso central pueden ser crónicas. 

"Siempre se pone de relieve la peligrosidad del consumo cuando hay un accidente fatal provocado por alguien que venía alcoholizado. Pero por cada caso de estos, hay muchas personas que quedan discapacitadas", expresó. 

Además, subrayó que una de las consecuencias es el bajo rendimiento educativo de los chicos, adolescentes y jóvenes que consumen con frecuencia. 

"Se trata de chicos con bajo rendimiento escolar, que pueden padecer déficit atencional y los resultados más preocupantes se ven cuando ingresan a la universidad. Cada vez es más común que tengamos que hacer recuperatorios porque los chicos no aprueban los exámenes en el primer intento". "Se trata de chicos con bajo rendimiento escolar, que pueden padecer déficit atencional y los resultados más preocupantes se ven cuando ingresan a la universidad. Cada vez es más común que tengamos que hacer recuperatorios porque los chicos no aprueban los exámenes en el primer intento".

Sergio Saracco

Alteraciones en la conducta

Uno de los cuestionamientos más frecuentes en cuanto a los jóvenes que salen a divertirse y a tomar alcohol, y luego provocan desmanes y hasta tragedias -como lo ocurrido en Villa Gesell cuando un grupo de jugadores de rugby mataron a golpes al joven Fernando Báez Sosa (18)- es a qué alteraciones de la conducta son propensos los adolescentes alcoholizados.

Saracco explicó que, partiendo de la base que el alcohol es prioritariamente un neurodepresor a nivel del sistema nervioso central, sus alteraciones serán los primeros síntomas en aparecer, siendo desde el punto de vista psicopatológico, los cambios conductuales los de mayor relevancia social y legal, además de los trastornos sensitivo-motores.

Es por ello que podemos decir que más allá de la personalidad de base, el alcohol o la presencia de otras drogas es un factor importante que suele estar asociado a este tipo de conductas, tan frecuentes de ver diariamente y más los fines de semana o en ocasiones de fiesta o encuentros.

Según el especialista, con valores de alcoholemia por bajo de los 2 g/l, es factible observar cuadros de embriaguez, “pseudoexcitación” -producto de la desinhibición propia que ejerce el etanol sobre las funciones psíquicas superiores-.

"Las personas intoxicadas con alcohol -los más jóvenes en particular- entran en un estado de  euforia y optimismo, con presencia de verborrea y aumento de la sociabilidad, que suele estar acompañado de conductas espontáneas, con mayor confianza en sí mismo y bajo autocontrol, producto una disminución de las inhibiciones. Esto junto a la sobrevaloración personal que genera esta desinhibición, se asocia a la presencia de agresividad y pérdida del control, que incrementa las posibilidades de incurrir en comportamientos de riesgo". "Las personas intoxicadas con alcohol -los más jóvenes en particular- entran en un estado de  euforia y optimismo, con presencia de verborrea y aumento de la sociabilidad, que suele estar acompañado de conductas espontáneas, con mayor confianza en sí mismo y bajo autocontrol, producto una disminución de las inhibiciones. Esto junto a la sobrevaloración personal que genera esta desinhibición, se asocia a la presencia de agresividad y pérdida del control, que incrementa las posibilidades de incurrir en comportamientos de riesgo".

Baja percepción del riesgo

Haciendo un análisis social del consumo de alcohol y el por qué no se encaran campañas más rigurosas con respecto a esta problemática, Saracco explicó que existe una baja percepción del riesgo.

El médico explicó también que en la actualidad el consumo de alcohol es considerado una práctica socialmente aceptada, y se le reconoce como vehículo de socialización en diversos grupos  como en los adolescentes; el alcohol es la droga legal de inicio y su consumo incrementa el riesgo de involucrarse con otro tipo de sustancias.

"Es consecuencia de una baja percepción del riesgo que posee la población, producto de la baja información donde a los más jóvenes la publicidad le hace creer que diversión y alcohol van de la mano; que sin tomar alcohol no hay alegría, no hay encuentro" "Es consecuencia de una baja percepción del riesgo que posee la población, producto de la baja información donde a los más jóvenes la publicidad le hace creer que diversión y alcohol van de la mano; que sin tomar alcohol no hay alegría, no hay encuentro"

Sergio SaraccoDirector del departamento de Toxicología de la Provincia

Efectos nocivos

El médico manifestó que, sobre todo adolescentes y jóvenes debe saber que  el consumo de alcohol daña su sistema nervioso central en estas edades tempranas, y existe un gran riesgo de alcanzar la embriaguez rápidamente por inmadurez hepática, Las intoxicaciones con alcohol en menores suelen ser más severas que en adultos por esta causa.

"Cuando los niños reciben mensajes del entorno o de la familia que trivializan o valoran el consumo de bebidas alcohólicas, es más probable que lo consuman temprano o intensamente más tarde, sumado a factores económicos y la fácil disponibilidad de este tipo de productos".  "Cuando los niños reciben mensajes del entorno o de la familia que trivializan o valoran el consumo de bebidas alcohólicas, es más probable que lo consuman temprano o intensamente más tarde, sumado a factores económicos y la fácil disponibilidad de este tipo de productos". 

Qué debería hacer el Estado

Es responsabilidad del Estado no minimizar ni naturalizar el consumo, porque esto se condice con el concepto de baja percepción del riesgo. 

La tarea de quien ejerce la función pública debería ser la de promover un consumo de bajo riesgo,  que apunte a contagiar conductas positivas.

"Esto incluye concientizar sobre la venta responsable, la importancia de la figura del conductor designado a la salida de los boliches, el respeto por quien no quiere consumir y recomendaciones en torno de alternar la ingestión con agua, consumir alimentos antes y durante la ingesta, y no participar en juegos que incentiven el consumo excesivo de alcohol". "Esto incluye concientizar sobre la venta responsable, la importancia de la figura del conductor designado a la salida de los boliches, el respeto por quien no quiere consumir y recomendaciones en torno de alternar la ingestión con agua, consumir alimentos antes y durante la ingesta, y no participar en juegos que incentiven el consumo excesivo de alcohol".

Al tiempo, agregó "entre otras hay que dejar bien en claro el concepto de que el consumo de alcohol durante el embarazo, la lactancia y por parte de niños y adolescentes menores de 18 años debe ser cero. Esto atento al daño neurocognitivo irreversible que ocasiona en estas etapas críticas del neurodesarrollo".- 

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