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Llevan agua del océano hasta minas ubicadas en pleno desierto a casi 4.000 metros de altura: la obra que desafía a los Andes

La Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi implementa un sistema de 195 kilómetros para desalinizar agua de mar en el desierto de Atacama y abastecer sus operaciones.

En el norte de Chile, donde el desierto de Atacama se extiende entre el océano Pacífico y la cordillera de los Andes, una obra de ingeniería busca llevar agua de mar hasta una de las principales operaciones mineras del país. El proyecto contempla desalinizar el agua en la costa y transportarla por cientos de kilómetros de tuberías hasta una faena situada a unos 4.400 metros sobre el nivel del mar.

La iniciativa pertenece a la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi y forma parte del proyecto C20+, diseñado para asegurar la continuidad de sus operaciones y reducir el uso de fuentes continentales de agua dulce. En una región caracterizada por la aridez y la escasez hídrica, el sistema representa una alternativa para abastecer a la minería sin depender exclusivamente de ríos y acuíferos.

Del océano a la montaña: 195 kilómetros de tuberías por el desierto

La infraestructura, que pasa por en medio del desierto, contempla una planta desalinizadora en el sector de Puerto Patache, en la Región de Tarapacá, con capacidad proyectada para producir 1.050 litros de agua por segundo. Desde allí, el recurso será impulsado a través de un ducto de aproximadamente 195 kilómetros hasta las instalaciones mineras de Collahuasi, en el sector de Ujina.

El recorrido implica superar un desnivel de miles de metros. Para conseguirlo, el sistema incorpora cinco estaciones de bombeo y una estación de transferencia con capacidad para almacenar cerca de 49.500 metros cúbicos de agua. Además, incluye una turbina Pelton que permitirá recuperar parte de la energía aprovechando la diferencia de altura entre las instalaciones.

Un oasis para la minería, pero con desafíos ambientales

La desalación permite obtener agua dulce a partir del agua de mar mediante procesos como la ósmosis inversa. Esta tecnología separa las sales y otras sustancias del agua captada, pero también genera una corriente concentrada de salmuera que debe ser devuelta al océano bajo controles ambientales.

Precisamente, los posibles efectos de la captación de agua marina y de la descarga de salmuera forman parte de las preocupaciones planteadas por organizaciones y comunidades costeras. También se discuten los impactos sobre las actividades tradicionales y los usos del maritorio en el entorno de Punta Patache.

El 15 de mayo de 2026, el Segundo Tribunal Ambiental de Chile acogió una reclamación presentada por asociaciones indígenas de Caleta Chanavaya y anuló la autorización ambiental favorable del proyecto. El tribunal ordenó al Servicio de Evaluación Ambiental revisar nuevamente aspectos relacionados con las comunidades del área y los posibles impactos sobre el medio marino, incluida la descarga hipersalina.

La construcción del sistema de impulsión comenzó en 2022. En abril de 2026, la empresa constructora Techint informó que había finalizado las obras del sistema de bombeo. Sin embargo, la planta desalinizadora y el transporte efectivo de agua deben considerarse por separado: completar las tuberías no significa que todo el proyecto esté funcionando a plena capacidad.

En pocas palabras

  • Agua del océano: Mina en desierto de Atacama implementa sistema para desalinizar agua de mar y abastecer operaciones mineras.
  • Infraestructura: 195 kilómetros de tuberías transportarán agua desde Puerto Patache hasta las faenas de Collahuasi, superando miles de metros de desnivel con estaciones de bombeo.
  • Desafíos ambientales: El proyecto enfrenta preocupaciones por la descarga de salmuera y el impacto en el medio marino, habiendo enfrentado reclamaciones legales.
Resumen generado por Thinkindot AI

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