La expansión de uno de los principales puertos de México ha puesto en el centro de la polémica a un ecosistema marino protegido de América Latina. En Veracruz, toneladas de rocas están siendo depositadas junto al arrecife La Gallega como parte de las obras de ampliación portuaria.
Organizaciones ambientalistas advierten que la construcción podría alterar el equilibrio de este arrecife y provocar daños en el océano. Hasta el momento, no se ha informado la cantidad exacta de material arrojado al mar.
La ampliación de un puerto clave de América Latina avanza con toneladas de rocas junto a un arrecife protegido
La denuncia fue presentada por la Red del Corredor Arrecifal del Golfo de México, que alertó sobre la colocación de rocas en la base del arrecife. Según la organización, la construcción de una escollera podría modificar las corrientes marinas y favorecer la acumulación de sedimentos sobre los corales. Esto reduciría la entrada de luz y pondría en riesgo a las especies que dependen de este hábitat.
La polémica tiene antecedentes judiciales. En 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación cuestionó la evaluación ambiental fragmentada del proyecto de ampliación del puerto y exigió estudiar sus impactos de manera integral. Posteriormente, el 30 de diciembre de ese año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales otorgó una autorización ambiental condicionada. Actualmente, las organizaciones ambientales cuestionan si las obras cumplen con las exigencias establecidas.
Toneladas de rocas amenazan un arrecife vivo
Otro de los puntos señalados por los ambientalistas es el origen de las rocas. Según sus denuncias, el material procedería de una cantera situada en Mozomboa, en el municipio de Actopan, un aspecto que también ha generado preguntas sobre el control ambiental de las obras.
Por su parte, la Administración del Sistema Portuario Nacional anunció medidas de vigilancia ambiental, seguimiento de sedimentos y la creación de 35 hectáreas de arrecifes artificiales como parte de sus acciones de restauración y compensación.
La Gallega forma parte del Sistema Arrecifal Veracruzano, un área protegida que alberga una importante diversidad de vida marina. Además de servir de refugio para numerosas especies, los arrecifes actúan como barreras naturales frente al oleaje y contribuyen a proteger las comunidades costeras.
En pocas palabras
- Expansión portuaria: Veracruz amplía un puerto clave en América Latina con toneladas de rocas.
- Impacto ambiental: Organizaciones denuncian que la construcción afecta un ecosistema marino protegido.
- Situación judicial: La obra avanza pese a cuestionamientos sobre el cumplimiento de autorizaciones ambientales previas.


