Ricardito había pasado más de una década en condiciones que no eran las adecuadas para su especie. Durante ese tiempo, su mundo se redujo a un espacio limitado, lejos de los humedales y de los ciclos naturales que marcan la vida de los reptiles en libertad.
Tras 10 años en cautiverio, liberan a Ricardito en los humedales de Santa Fe
Ricardito fue hallado en una vivienda particular en la Ciudad de Buenos Aires, donde permanecía en tenencia irregular como “mascota” de fauna silvestre, sin condiciones adecuadas ni registro legal. Se sabe que el yacaré fue retirado de ese domicilio por organismos de control ambiental debido a la ilegalidad de su tenencia y al riesgo para su bienestar.
Luego fue trasladado al Instituto Malbrán, donde vivió en cautiverio en un recinto artificial (una pequeña pileta), lejos de su hábitat natural. Allí permaneció varios años hasta que intervino la justicia junto con organismos ambientales, que ordenaron su rescate, rehabilitación y posterior liberación. Tras pasar por centros especializados para recuperar conductas silvestres, fue finalmente liberado en los humedales, su ecosistema natural.
La liberación de Ricardito
Ricardito fue liberado en 2025 en los humedales de Santa Fe, un ambiente natural clave para la especie Caiman latirostris. Antes de la liberación, pasó por un proceso de rehabilitación en centros especializados (como el Ecoparque y áreas de manejo de fauna), donde evaluaron si podía volver a la vida silvestre. Solo cuando los técnicos confirmaron que había recuperado esos comportamientos básicos se autorizó su reinserción.
La liberación del yacaré se realizó de forma controlada por equipos de fauna y autoridades ambientales, que lo trasladaron hasta un sector protegido de los humedales. Allí fue liberado directamente en el agua, su medio natural, para que pudiera adaptarse progresivamente al entorno. El objetivo fue que se integrara a un ecosistema estable, con alimento y refugio, evitando cualquier intervención humana posterior.





