La fruta es un alimento nutritivo, práctico y fácil de transportar que aporta vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y agua. Sin embargo, en medio del exceso de información que circula en redes sociales, también surgieron distintos mitos sobre su consumo. Para aclararlos, la nutricionista Luisina Capone, consultada por Diario UNO, explicó qué sucede realmente en el organismo.
Uno de los mitos más extendidos sostiene que la fruta fermenta o se pudre en el estómago cuando se consume como postre. Según Capone, esto no ocurre. “A nivel del estómago hay un ambiente ácido, en el que empieza a haber una desnaturalización, una ruptura de proteínas, se destruyen microorganismos, entonces es imposible que se produzca una fermentación en esta etapa”, explicó.
La especialista también señaló que el vaciamiento digestivo no es selectivo. Los alimentos comienzan a procesarse en el estómago y luego pasan al duodeno, que es la primera parte del intestino delgado. Por eso, la fruta no permanece más tiempo en el estómago por ser consumida después de una comida ni produce allí una fermentación.
Los carbohidratos de la fruta que no se digieren, como algunas pectinas o fibras, llegan al intestino grueso, donde son fermentados naturalmente por la microbiota. Según Capone, este proceso genera ácidos grasos de cadena corta que son positivos para la microbiota intestinal.
Los beneficios de comer fruta entera
La fruta entera, con cáscara y semillas, contiene fibra y puede favorecer la salud cardiometabólica. De acuerdo con la nutricionista, su consumo ayuda a disminuir el colesterol y los triglicéridos, regular la presión arterial y disminuir los niveles de glucemia. Además, la fibra favorece la saciedad y el manejo del peso corporal.
Capone también remarcó que la fruta no debe considerarse simplemente como “azúcar”. Contiene fructosa, pero está acompañada por fibra, vitaminas y minerales que hacen que sea un alimento completo. Otro mito apunta al horario de consumo: la fruta no modifica su valor calórico según el momento del día. Se puede comer por la mañana, por la tarde o como postre y mantiene el mismo valor calórico.
¿Es bueno comer fruta como postre?
Según la nutricionista, consumir fruta como postre puede favorecer la saciedad y ayudar a controlar el deseo de comer algo dulce que puede aparecer después de una comida salada. Además, algunas frutas aportan vitamina C, que favorece la absorción del hierro presente en determinados alimentos. Capone ejemplificó que, después de comer lentejas, consumir una naranja puede ser positivo.
Finalmente, la especialista aclaró otro mito relacionado con la alimentación y la diabetes: las personas con diabetes pueden consumir fruta, siempre teniendo en cuenta que sea entera y no solamente en forma de jugo. De esta manera, explicó que muchas de las afirmaciones que circulan sobre la fruta no se corresponden con lo que sucede durante la digestión.
En pocas palabras
- Mito desmentido: La fruta no fermenta ni se pudre en el estómago debido a su ambiente ácido.
- Beneficios de la fruta: Entera, con cáscara y semillas, aporta fibra, ayuda a la salud cardiometabólica y regula glucemia.
- Consumo para diabéticos: Las personas con diabetes pueden comer fruta entera, no solo jugos, controlando su porción.


